Masaje perineal

masaje perineal

¿QUÉ ES?

El masaje perineal consiste en una estimulación táctil de la piel y los tejidos que rodean tu zona genital.

Este masaje lo puede hacer la propia embarazada o bien otra persona. Puede colaborar la pareja, siendo recomendable al final del embarazo.  

VENTAJAS

-Aumenta la elasticidad y favorece la circulación sanguínea de la zona facilitando la relajación muscular durante el parto.

-Promueve el autoconocimiento del cuerpo.

-Reduce el número de episiotomías y dolor postparto.

-Permite la participación de la pareja.

-Es una técnica fácil de realizar y sin efectos negativos.

¿CUÁNDO REALIZARLO?

El masaje perineal se ha demostrado eficaz si se empieza a partir de la semana 32 de embarazo.

Es fundamental realizarlo como mínimo dos veces por semana, pero también se puede realizar cada día.  

CONSEJOS ANTES DE EMPEZAR

-Lavarse bien las manos y tener las uñas limpias y cortas.

-Orinar antes de empezar.

-Buscar un lugar cómodo, colocarse semisentada y tener un espejo para poder visualizar la zona y familiarizarse con la anatomía.

-Se puede relajar la zona antes de empezar con un baño caliente o aplicando paños calientes en la zona.

-Es importante lubricar los dedos antes de introducirlos en la vagina con aceites o cremas específicas.

-Hay que evitar la presión sobre el orificio por donde sale la orina para evitar infecciones.

-Para el masaje si aparece dolor.

PASOS A SEGUIR  

1º: Colocar los dedos lubricados en el interior de la vagina.

2º: En caso de automasaje se utilizan los pulgares, pero si el masaje lo realiza la pareja se utilizan los dedos índice y corazón.

3º: Mantener una presión forzada sobre la zona genital con los dedos durante 2 minutos o hasta que resulte molesto.

4º: Coger esta zona entre el pulgar y los dedos opuestos y hacer un movimiento oscilante durante 3-4 minutos, estirando los tejidos de la vagina, los músculos y la piel del perineo.  

¿CUÁNDO ES PREVERIBLE EVITAR EL MASAJE PERINEAL?

-Varices vulvares.

-Infecciones vaginales o urinarias.

-Otras complicaciones del embarazo

Para más información, ¡pregunta a tu matrona!.

 
 

 

 

 

 

Embarazada con asma

embarazada con asma

El asma es un problema de obstrucción de las vías respiratorias, que puede originarse por estímulos alérgicos, infecciosos o emocionales.

El embarazo por sí mismo no aumenta su frecuencia o severidad, salvo en un reducido número de mujeres. El empeoramiento que algunas embarazadas tiene durante su gestación suele estar relacionado frecuentemente con el abandono de la medicación que utilizaban, ante el miedo a que pudiera ser peligrosa para el feto. Esto nunca debe hacerse, sino que será el profesional sanitario especializado el que se encargue de pautar el tratamiento más adecuado para cada mujer.

El tratamiento durante el embarazo tiene por objetivo reducir el número de episodios asmáticos, prevenir los ataques graves y asegurar una buena oxigenación a la madre y al feto.

Entre las medidas generales están evitar la exposición a alérgenos, tratar las infecciones respiratorias, no administrar fármacos antiprostaglandínicos (pueden provocar problemas respiratorios), evitar el ejercicio excesivo y la exposición al frío y dejar de fumar. Por tanto, es importante recordar al personal sanitario que nos atienda de nuestro problema asmático para que lo tengan en cuenta a la hora de actuar.

Si tenemos una crisis asmática no es por sí misma una causa para finalizar el embarazo, siendo necesario provocar el parto únicamente si se presentan otros factores maternos o fetales que lo aconsejen.

En la actualidad, se admite que las embarazadas asmáticas tienen mayorriesgo de hipertensión arterial y partos prematuros. El riesgo de tener un hijo asmático dependerá de que ambos progenitores tengan problemas de asma o no.  

 
 

 

 

Método anticonceptivo DIU

DIU

¿QUÉ ES UN DIU?

El dispositivo intrauterino (DIU) es un pequeño dispositivo de plástico o cobre que se coloca dentro del útero como método de planificación familiar.

Debe ser introducido y extraído del útero por un profesional sanitario entrenado. El DIU permanece en el útero continuamente mientras que no se desee el embarazo.

Según los protocolos vigentes en cada centro sanitario se puede solicitar una citología previa.

Es importante revisarse mensualmente los hilos que indican que el DIU sigue bien colocado.  

TIPOS DE DIU

En función de que los DIU estén formados exclusivamente por material plástico o se le asocien otros elementos, se clasifican en DIU inerteso no medicados y en DIU bioactivos o medicados.

Los medicados pueden contener un hilo de cobre, solo o recubriendo un núcleo de plata, o bien contener hormonas, concretamente gestágenos.

Los DIU inertes han dejado de utilizarse debido a su alta tasa de embarazos (2-3% el primer año).

Los DIU bioactivos pueden ser de cobre o liberadores de gestágenos.  

MECANISMO DE ACCIÓN

Se desconoce el mecanismo de acción exacto de los DIU, se les atribuyen funciones que impiden o dificultan la anidación en el útero y el efecto espermicida del cobre.

El DIU liberador de gestágenos además actúa inhibiendo la ovulación, alterando el moco vaginal, disminuyendo la motilidad de las trompas de Falopio e  impidiendo la implantación.

SITUACIONES EN LAS QUE NO PUEDE USARSE UN DIU

-Embarazo o sospecha de embarazo.

-Enfermedad inflamatoria pélvica reciente.

-Infección vaginal no tratada.

-Hemorragia genital anormal o no diagnosticada.

-Problemas uterinos por miomas, malformaciones, etc.

-Cáncer de útero.

-Problemas de coagulación de la sangre.

-Infección por VIH.

-Alergia al cobre (DIU de cobre).

-Embarazo extrauterino previo.

-Etc.

EFECTOS SECUNDARIOS DEL DIU

Sangrado abundante durante la regla (principal efecto secundario de los DIU).

Dolor, habitualmente durante la regla.

Sangrado entre menstruaciones, que suele ceder tras dos o tres ciclos.

Expulsión o descenso del dispositivo.

Infecciones, aunque el DIU no sería el responsable tras un mes de la inserción.

DIU LIBERADOR DE GESTAGENOS

El DIU hormonal comercializado en España contiene 52 mg de levonorgestrel de liberación gradual con una duración de cinco años.

Se aconseja que su colocación se realice en los primeros siete días del ciclo menstrual, aunque en caso de aborto en el primer trimestre se puede colocar inmediatamente. Sin embargo, en abortos tardíos o postparto se ha de insertar tras seis semanas.

Se recomienda no usar tampones durante el primer mes tras su colocación.

Al no contener estrógenos, está indicado durante la lactancia materna.

Su alta eficacia es comparable con la esterilización femenina. Además, una vez retirado la mujer recupera su fertilidad.

Tiene beneficios con respecto a otros DIU: menor duración y cantidad de sangrado, por tanto hay una disminución de anemias, de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), de embarazo ectópico (EE), de miomas uterinos y de dolor durante la menstruación.

En los primeros meses tras su colocación pueden aparecer ligeros manchados entre menstruaciones, leves pero prolongados, que con el tiempo desaparecen e incluso puede aparecer después una separación del periodo en muchas mujeres.  

 
 
 

Cuando el parto deja de ser normal

parto distócico

Un parto normal puede alterarse si sufre alguna desviación de la normalidad, pudiendo acabar en un parto instrumental o cesárea. También existen malas colaciones fetales, problemas del útero previos u otros factores de riesgo obstétrico que pueden originar una situación que requiera una toma de decisión para finalizar la gestación mediante cesárea programada.

Dependiendo de la evolución del embarazo, si ha progresado con alguna enfermedad previa o con alguna propia del embarazo, la finalización del mismo puede verse alterada y puede ser necesario inducir el parto.

Este tipo de partos son especiales y distintos al parto normal y requieren controles más exhaustivos, sin embargo se favorecerá de igual manera el contacto piel con piel, lactancia, elección de la postura durante la dilatación, etc.  

INDUCCIÓN DEL PARTO

Aunque existen mujeres con algún tipo de problema de salud que inician su parto de forma natural, existen otras que necesitan hacerlo mediante medicación u otras técnicas.

No es aconsejable la administración rutinaria de medicamentos o la realización de algunas maniobras sistemáticamente para iniciar el parto salvo que exista una indicación médica para ello.

Este tipo de parto suele provocar menos tolerancia al dolor, por lo que, ante esa posibilidad, la mujer decidirá sobre las posibles medidas de alivio del dolor.  

PARTO INSTRUMENTAL

En el transcurso del parto pueden aparecer complicaciones en el feto o puede ocurrir que la madre no pueda colaborar lo suficiente tras un proceso largo y agotador.

En estas situaciones, una opción puede ser la realización de un parto instrumental.

Los instrumentos usados son fórceps, vacuoextractor y espátulas. Sólo deben ser usados cuando sea necesario.  

CESÁREA

El tipo de incisión dependerá de la urgencia y de si existen cicatrices previas. Está indicada en situaciones de riesgo para la madre, para el feto o para ambos.

Esta indicación puede hacerse durante el transcurso del parto o bien antes del inicio del mismo.

Cuando el parto finaliza mediante cesárea o cualquier otro tipo de parto instrumental, se avisará al pediatra para que el bebé sea valorado.

Si el estado del bebé lo permite podrá iniciar el contacto piel con piel, incluso en el quirófano, con el fin de favorecer el vínculo, el apego, la lactancia, la correcta temperatura del neonato, así como para disminuir el estrés del mismo y de la madre. También se puede invitar a la pareja a que, si la madre no desea hacerlo o no se encuentra bien, que lo haga ella con el mismo fin que lo anteriormente mencionado.  

 
 
 
 

 

 

Estrés materno y paterno

estrés materno y paterno

Convertirse en padre o madre conlleva una gran variedad de cambios, demandas y exigencias que pueden convertirse en un proceso generador de estrés.

El estrés es la respuesta automática y natural del cuerpo ante las situaciones que resultan amenazadoras o desafiantes, y ponen a prueba los recursos físicos y psíquicos que la persona tiene para hacerles frente.

Algo de estrés puede resultar positivo y servir de ayuda para afrontar mejor una situación difícil al predisponer a la persona para actuar de forma más rápida y vigorosa. Sin embargo, también presenta su cara negativa cuando esta respuesta es demasiado frecuente, intensa o duradera, pudiendo ser la causa directa de enfermedades tanto en los padres como en su bebé.

Así, los cambios hormonales producidos por el estrés maternal pueden tener importantes repercusiones físicas en la embarazada y su pequeño, como la disminución del flujo de sangre, oxígeno y nutrientes hacia al bebé y/o la transmisión al bebe de las hormonas maternas generadas por el estrés.

Por todo ello, durante el embarazo y tras el parto, es importanteque padres y madres tengan un adecuado control y manejo de sus niveles de estrés.  

SÍNTOMAS DE ESTRÉS

Las manifestaciones físicas y psicológicas del estrés son muy variadas pero sus indicadores más frecuentes son:

Emociones: ansiedad, irritabilidad, miedo, fluctuación del ánimo o confusión.

Pensamientos: excesiva autocrítica, dificultad para concentrarse y tomar decisiones, olvidos, preocupación por el futuro, pensamientos repetitivos, excesivo temor al fracaso.

Conductas: tartamudez u otras dificultades del habla, llantos, risa nerviosa, trato brusco a los demás, rechinar los dientes o apretar las mandíbulas, aumento o disminución del apetito.

Cambios físicos: músculos contraídos, manos frías o sudorosas, dolor de cabeza, espalda o cuello, perturbaciones del sueño, malestar estomacal, gripes e infecciones, fatiga, palpitaciones, temblores, boca seca.  

CAUSAS DE ESTRÉS DURANTE EL EMBARAZO

Es muy recomendable que cada persona explore e identifique cuáles son las situaciones que le generan estrés. De esta manera será más fácil eliminarlo.

En términos generales las fuentes más comunes son:

-Cambios personales, sociales y familiares que se experimentan durante el embarazo.

-Anticipación de cambios que se experimentarán tras el nacimiento del bebé.

-Pensamientos acerca de la posibilidad de enfermedades o problemas en el bebé.

-El parto y sus complicaciones.

-Aparición de enfermedades en la propia embarazada o en el bebé.

-Decisiones que deben tomarse durante este periodo.

-Pensamientos sobre la propia competencia como padres y madres.

-Otras fuentes de estrés no relacionadas con el embarazo: desempleo, problemas económicos, separaciones, divorcios o muertes, etc.

AYUDA PARA AFRONTAR EL ESTRÉS

Entre los recursos y estrategias más efectivos que madres y padres pueden utilizar para reducir los niveles de estrés se encuentran:

La relajación: realizar actividades y ejercicios de relajación ayuda a bajar los niveles de estrés de manera eficaz (técnicas de respiración, masajes relajantes, yoga o meditación).

Buscar apoyo: compartir las emociones y las preocupaciones ayuda a que sean más llevaderas y generen menos sentimientos de ansiedad.

Hacer ejercicio: las actividades físicas como caminar, nadar, o incluso limpiar, son muy eficaces.

Re-estructurar los pensamientos: aprender a no preocuparse por cosas que no se pueden controlar, tratar de ver los cambios como un reto positivo y no como una amenaza, e intentar ser optimista y confiar en las propias capacidades.

Descansar: un adecuado descanso físico y mental es fundamental para reducir los síntomas del estrés.

Mantener expectativas realistas: esperar demasiado de uno mismo o de los demás, y exigirse perfección, puede generar mucha frustración y estrés.        

Si necesitáis ayuda para solucionar vuestro estrés, la matrona está preparada para ello. ¡No dudéis es acudir a la consulta de la matrona!