Uso de la pelota en el parto

Uso de la pelota en el parto

El proceso de parto se experimenta como una vivencia dolorosa por muchas mujeres. 

Actualmente, existen numerosas técnicas farmacológicas y no farmacológicas para el alivio del dolor del parto, siendo la analgesia farmacológica (analgesia epidural) de primera elección para un porcentaje elevado de mujeres. Está demostrado que la analgesia epidural es la medida más eficaz para el alivio del dolor, pero no está exenta de riesgos. Su uso se asocia con el aumento de la fiebre materna, la prolongación del parto, la mayor necesidad de oxitocina y el aumento de partos instrumentales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en sus recomendaciones sobre atención al parto natural, engloba la libertad de postura y movimiento, así como el uso de la pelota de parto, dentro de los métodos no farmacológicos para el alivio del dolor que son claramente eficaces a lo largo del proceso de dilatación y que deberían fomentarse por los profesionales encargados de la atención del parto.          

¿QUÉ ES LA PELOTA DE PARTO?  

Es un instrumento esférico de goma hinchable y uso individual que permite a la gestante el movimiento libre de la pelvis y la columna, cosa que facilita la ampliación de los diámetros pélvicos y el alivio del dolor al proporcionar una sensación agradable.  

Puede usarse de manera complementaria junto a otros métodos de alivio del dolor.    

¿PARA QUE SIRVE?  

Su uso se recomienda para:  

  • Favorecer la dilatación en el trabajo de parto.
  • Fomentar la libertad de movimientos pélvicos y de la columna y favorecer la posición vertical.
  • Ampliar los diámetros de la pelvis.
  • Aliviar el dolor en mujeres que deseen un parto sin analgesia farmacológica o en aquellas en las que la analgesia farmacológica esté contraindicada por algún motivo médico. 
  • Favorecer el descenso, la rotación y el encajamiento del bebé por el canal del parto.
  • Evitar focalizar la atención de la mujer en el dolor al ofrecerle un instrumento de distracción.
  • Aumentar la eficacia de las contracciones.
  • Recuperar el suelo pélvico en el posparto.
  • Estimular de forma precoz al niño.

CONTRAINDICACIONES  

No se han encontrado contraindicaciones ni efectos indeseables para la madre o el feto relacionados con su uso.   

Su utilización puede estar restringida por orden médica en caso de existir complicaciones en el parto.    

¿CÓMO SE UTILIZA?  

La embarazada se coloca sobre la pelota buscando una base de apoyo con las manos para garantizar el equilibrio.  

Una vez sentada, realiza movimientos de balanceo y rotación de la pelvis y columna en posición vertical. Los movimientos se pueden realizar en varias direcciones: circulares, hacia delante, hacia atrás y hacia los lados.     

VENTAJAS  

El uso de la pelota durante el parto se asocia a innumerables beneficios:  

  • Disminuye la sensación de dolor.
  • Proporciona confort y favorece la relajación de la mujer.
  • Reduce la necesidad de uso de otros tipos de analgesia.
  • Contribuyen a la participación activa de la mujer en el proceso de nacimiento.
  • Favorecen la secreción de endorfinas, prostaglandinas y oxitocina de forma natural.
  • Permiten la aplicación de otras terapias no farmacológicas para el alivio del dolor (calor local, masaje, etc.).
  • Disminuyen la duración de la dilatación.
  • Mejora de la circulación materno-fetal
  • Las contracciones uterinas se vuelven más regulares, fuertes, frecuentes y menos dolorosas.
  • Aumenta los diámetros de la pelvis y favorecen el descenso del feto por el canal del parto.
  • Aumentan el índice de partos eutócicos y disminuyen el número de cesáreas.
  • Favorece la participación del acompañante.

Si tienes dudas, ¡pregunta a tu matrona!

 
 
 
 

Consejos para un climaterio feliz

climaterio

El climaterio se define como una tapa biológica de transición en la vida de la mujer de aproximadamente 20 años de duración, que delimita el paso de la vida reproductiva a la senectud, siendo su instauración progresiva y su duración variable. 

Durante esta etapa los ovarios experimentan cambios evolutivos y como consecuencia de ello, la mujer pierde su capacidad reproductiva y modifica profundamente su esquema corporal.

En esta edad, normalmente la mujer empieza a librarse de compromisos familiares y sociales. Allí van algunos consejos para poner en práctica durante este periodo de la vida de una mujer:

  • Dedicar un tiempo a sí misma. 
  • Cuidarse. 
  • Mejorar su dieta y la de su familia. 
  • Incorporar en su vida ejercicio físico no competitivo. 
  • Conocer, si no había tenido oportunidad de ello, las ventajas de la relajación y aplicarlas cada día.
  • Vivir y disfrutar del día a día.
  • Mejorar las amistades. 
  • Descubrir el atractivo del amor maduro. 
  • Hacer las actividades que siempre había deseado y que siempre posponía, por la crianza de los hijos, falta de tiempo, u otras causas.
  • Ser feliz

¡Las mujeres y los hombres envejecemos juntos, y juntos debemos luchar para crear las condiciones de vida que nos permitan alcanzar nuevos objetivos, con vitalidad y sin miedo al futuro!

 
 
 
 
 
 
 
 

Las contracciones de parto

las contracciones de parto

Las contracciones durante el parto son involuntarias e intermitentes. A cada contracción le sigue un periodo de relajación, donde la presión uterina disminuye. Esto es importante para la madre y para el bebé, ya que durante la contracción se reduce el flujo sanguíneo que le llega al feto y en la relajación se reinstaura de nuevo el flujo de sangre necesario para que el bebé se oxigene bien. 

La contracción uterina normal es dolorosa a partir de cierta intensidad, variando el umbral del dolor en cada mujer.

Al comienzo del parto, las contracciones suelen ser leves, breves y poco frecuentes. Conforme progresa el parto, las contracciones duran más, aumentan su intensidad y su frecuencia también es mayor.

Las contracciones durante el parto pueden verse influidas por la posición de la mujer. Cuando la embarazada se coloca boca arriba es probable que las contracciones sean más frecuentes pero de menor intensidad. Tumbada lateralmente, las contracciones son más efectivas para la evolución del trabajo de parto y mejoran la oxigenación fetal.

 
 
 
 
 
 

 

Alimentación para un embarazo saludable

alimentación en el embarazo

Durante el embarazo las necesidades nutricionales están ligeramente aumentadas, pero esto no significa que debas comer por dos. Es muy importante que tu alimentación sea variada y equilibrada, pero además durante el embarazo debes reforzar tu dieta con alimentos ricos en ácido fólico, calcio, hierro y yodo. Es conveniente que tomes cereales (arroz, pasta, maíz,…), legumbres (lentejas, guisantes, alubias,…) y patatas. Los alimentos completos o integrales te aportarán además fibra y otros nutrientes.

Limita el consumo de azúcar, dulces, miel,… y de grasas, sobre todo las de origen animal, contenidas en las carnes, embutidos, fiambres, queso, huevos, nata, y en la bollería industrial. El pescado azul y el aceite de oliva aseguran un aporte adecuado a las necesidades de ácidos grasos esenciales, no dejes de tomarlos.   

El ácido fólico debe estar incluido en tu dieta desde antes de quedarte embarazada y a lo largo del primer trimestre de la gestación, ya que previene algunas malformaciones congénitas, como la espina bífida y otras alteraciones neurológicas en el recién nacido. Algunos alimentos, sobre todo las verduras de hoja verde, son ricos en ácido fólico, pero para asegurar una cantidad adecuada de este nutriente es necesario que tomes suplementos en pastillas. La dosis de ácido fólico recomendada es 0,4 mg diarios desde antes del embarazo, prolongándolo durante el primer trimestre de gestación. Sólo aquellas mujeres que hayan tenido ya algún con espina bífida deben tomar dosis superiores.

La principal fuente de calcio en la dieta está constituida por productos lácteos, vegetales de hoja verde, alimentos enriquecidos con calcio y las raspas finas de algunos pescados como anchoas o sardinas en conserva. Su absorción mejora cuando se asocia a cantidades adecuadas de vitamina D, que la podemos obtener tomando convenientemente el sol y con la ingesta de alimentos como pescados grasos, leches enriquecidas o yema de huevo. Incluso una dieta bien equilibrada no te asegura una cantidad de hierro suficiente, por lo que puede ser necesario que lo tomes de forma suplementaria (pastillas, soluciones o sobres), para prevenir la aparición de anemia de cara al parto. Puedes aumentar la ingesta de hierro realizando un consumo racional de carne, huevos, pescado, frutos secos y legumbres.

El yodo es esencial en el embarazo para el desarrollo neurológico del feto. Para tener unas buenas de yodo es importante que desde antes de la gestación consumas alimentos ricos en este micronutriente (pescado, leche,…) y que utilices para cocinar siempre sal yodada.

Bebe entre 1-1,5 litros de agua al día, ya que contribuye a aumentar el volumen sanguíneo, forma parte del líquido amniótico y favorece el tránsito intestinal. Es recomendable que limites el consumo de bebidas estimulantes como el café, té o refrescos de cola.

Recuerda que es mejor realizar 5-6 comidas al día que no sean muy copiosas. Toma diariamente 2-3 frutas, 2-3 raciones de verduras y hortalizas (al menos una como ensalada). Deja lugar a los alimentos como legumbres, la pasta, el arroz, el pan o las patatas, mejor en su forma integral. Toma 3-4 raciones diarias de lácteos como la leche, el yogurt y el queso. Modera el consumo de carnes rojas y cocina bien las que vayas a comer. El pescado debe figurar al menos 2-3 veces por semana en tu dieta, busca la variedad en su consumo. Opta preferentemente por una cocina ligera, mediante hervidos, alimentos al vapor y salteados. No abuses de los asados y fritos. Ingiere una cantidad abundante de líquidos (agua, leche, zumos) y evita las bebidas con gas y las que contienen cafeína. El alcohol no puede tomarse en el embarazo, puede perjudicar gravemente a tu hijo/a.

Por último, recuerda que las verduras, frutas, legumbres y cereales integrales, por ser ricos en fibra, ayudan a evitar el estreñimiento, producen saciedad y retardan la absorción de azúcares sencillos.            

¿Qué es la enfermedad inflamatoria pélvica?

enfermedad inflamatoria pélvica

¿QUÉ ES?

La enfermedad inflamatoria pélvica es la infección aguda del tracto genital superior, normalmente de manera ascendente, desde los genitales y cuello del útero hacia arriba.

Puede afectar únicamente al útero, provocando una endometriosis, aunque esto es lo menos frecuente. Afecta más frecuentemente a órganos vecinos ocasionando infección en las trompas, ovarios, etc.  

¿QUÉ OCURRE?

Los dos gérmenes más importantes involucrados en la enfermedad inflamatoria pélvica son la Gonorrea y la Chlamydia. Son varios los mecanismos que favorecen la aparición de la enfermedad:

  • Lesión del canal endocervical alterándose la mejor barrera del tracto genital superior contra la infección por la flora vaginal.
  • Pérdida de la capacidad de eliminación de células del tracto genital femenino.
  • Etc

IMPORTANCIA

Su repercusión es importante, ya que el retraso en su diagnóstico y tratamiento puede causar serias secuelas, como infertilidad, embarazo fuera del útero y/o dolor abdominal crónico.   

FACTORES DE RIESGO

Los principales factores de riesgo son:

  • Edad: ocurre con mayor frecuencia entre los 15 y los 25 años.
  • Promiscuidad y estado de salud de las parejas: hay que tener en cuenta que algunas infecciones de transmisión sexual no provocan síntomas.
  • Método anticonceptivo: no uso de barrera. Más relacionado con DIU.
  • Infecciones de transmisión sexual.
  • Etc

¿QUÉ SÍNTOMAS HAY?

Los síntomas que nos encontramos habitualmente son:

  • Dolor abdominal bajo: síntoma más frecuente.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Aumento del flujo vaginal 
  • Sangrado anormal
  • Síntomas urinarios
  • Vómitos
  • Etc

TRATAMIENTO

El retraso en el tratamiento aumenta la aparición de secuelas, por lo que es conveniente que acudas cuanto antes a un médico/matrona si crees que puede ser tu caso.  Tras una correcta valoración, el tratamiento se realiza con antibióticos.Es importante tratar también a tu pareja, por lo que deberá acudir también a un especialista.   

Si tienes dudas, ¡pregunta a tu matrona!