Sexualidad en la edad adulta

corazones

La expresión de la sexualidad estará condicionada por las experiencias previas y por cómo se haya cultivado. Así, en personas para quienes la sexualidad sea una parte importante en sus vidas, se podrá apreciar una riqueza en las múltiples relaciones sexuales. La diversidad del juego erótico puede ser infinita.

A partir de los 40 años aproximadamente,  se producen determinados cambios que obligan a replantear, en diferentes grados, la identidad de género e, incluso, la identidad sexual.

Entre ellos podrían destacarse:

  • Disminución de la secreción de andrógenos en el hombre y de estrógenos en la mujer (con una fuerte caída después de la menopausia).
  • Aparecen en el cuerpo los primeros signos de envejecimiento.
  • Toma de conciencia de la temporalidad de la vida y de la muerte como realidad personal.
  • Disminución de las obligaciones para con los hijos. 
  • Etc

La forma en que cada persona (varón o mujer) ha logrado autorrealizarse profesional, familiar y socialmente condiciona cómo se vive en este periodo como ser sexuado.

Sexualidad en la adolescencia

Con el desarrollo puberal y los cambios en la imagen corporal, los adolescentes sienten una preocupación muy especial por su atractivo personal.

En la época de aprendizaje de las relaciones sexuales románticas, el grado de compromiso emocional y de intimidad aumenta a medida que se van haciendo mayores y van teniendo diferentes experiencias. Se consolida la orientación sexual.

Las fantasías sexuales son frecuentes durante la adolescencia y acompañan la masturbación en muchas ocasiones, no es extraña la utilización de material pornográfico. El petting y la actividad bucogenitalconstituyen las prácticas más frecuentes. La actividad sexual coital se convierte para muchos en una meta a conseguir.

Sexualidad en la infancia

La búsqueda de sensaciones placenteras acompaña a los seres humanos desde el principio de su vida. No es extraño ver cómo, desde muy pequeños, los niños tienen erecciones y las niñas lubricación vaginal cuando se tocan los genitales o como respuesta a estímulos afectivos a través de las caricias, durante el baño o cuando son alimentados mediante el pecho materno. Todo esto se trata de algo normal.
A partir de los tres años, los niños ya han descubierto que la estimulación genital produce placer y suelen recurrir a ella primero en solitario y, posteriormente, a partir de los 6 ó 7 años, forma parte de sus juegos con otros niños. Poco a poco van aprendiendo a poner límites y comienzan a formarse ideas sobre la sexualidad basándose en los mensajes, verbales y no verbales, recibidos de los padres.
La actitud de los padres y los educadores hacia la sexualidad puede tener una gran repercusión en el futuro. La hostilidad puede provocar un rechazo o actitud de culpa hacia la sexualidad. La excesiva permisibilidad puede tener también efectos negativos, como en cualquier otra faceta del aprendizaje, al no establecerse límites entre lo adecuado o no de una actuación.
 
 
 
 

Estudio de la pareja estéril

La esterilidad es la incapacidad para procrear. Entre el 10-15% de las parejas son estériles.

Una pareja es considerada como estéril cuando no ha conseguido un embarazo tras mantener durante un año relaciones sexuales con el objetivo de procrear.
Se considera que la esterilidad es primariacuando nunca ha habido un embarazo, y secundaria cuando, habiendo existido un primer embarazo, no se ha conseguido una gestación posterior.
Las posibilidades en el tratamiento de este problema para conseguir descendencia han crecido enormemente en los últimos años y a muchas parejas con pocas posibilidades de tener hijos se les han abierto nuevos caminos. 
Si se tiene en cuenta que una pareja fértil debe conseguir un embarazo en el plazo de un año de relaciones sexuales con tal finalidad, es a partir de este momento cuando se tiene que someter a un estudio de esterilidad a una pareja que no lo ha conseguido. Este periodo de tiempo puede ser modificado, porque se pueden dar circunstancias que aconsejen acortarlo (edad, enfermedades asociadas, antecedentes de alteraciones testiculares, trastornos del ciclo menstrual, etc). 
La edad de la mujer es el principal condicionante para adelantar un estudio de esterilidad, ya que con los años la cantidad y calidad de los óvulos disminuye y empeora la capacidad del útero para albergar un embarazo normal. Existe una clara disminución de la capacidad reproductiva de la mujer a partir de los 35 años, que aumenta a partir de los 40.
La edad del hombre es más conflictiva, ya que no existen datos que evalúen cómo afecta la edad su edad sobre su capacidad para tener hijos. Algunos estudios afirman que la capacidad reproductiva del hombre no se ve modificada hasta los 65 años aproximadamente. 
Las pruebas diagnósticas que se deben realizar siempre para estudiar a una pareja estéril han de ser aquellas con las que puedan detectarse problemas que justifiquen la no gestación sin tratamiento: estudio de la función ovárica, estudio de la integridad anatómica y función del útero y sus trompas, así como el estudio del semen en el hombre.
También existen otras pruebas que servirán, en ocasiones, para completar el diagnóstico o para decidir qué técnica de reproducción asistida es mejor utilizar (laparoscopia, histeroscopia, test de recuperación de espermatozoides, biopsia testicular, Doppler testicular, etc).
Todas estas técnicas diagnósticas las iremos explicando en el blog más adelante.
Si tienes dudas, ¡pregunta a tu matrona!

Menstruación y ciclo menstrual

La menstruación es la pérdida de sangre por vía vaginal debida a la descamación del endometrio o capa interna del útero, que se produce con un intervalo aproximado de un mes, durante la vida reproductiva de una mujer. 

El primer día de la menstruación es el día 1 del ciclo menstrual. La duración media de la menstruación es de 5 (+/- 2) días. Aunque la media de laduración del ciclo menstrual es de 28 días, sólo el 10-15% de los ciclos normales tiene esa duración, siendo el rango normal para un ciclo con ovulación entre 25 y 36 días. La variación máxima de los intervalos entre menstruaciones se produce generalmente en los primeros años tras la llegada de la regla y en los que preceden a la menopausia, cuando son más comunes los ciclos sin ovulación. 
La pérdida de sangre es de unos 130 mililitros por ciclo menstrual, con un rango desde 13 a 300 ml, siendo generalmente más abundante en el 2º día. Habitualmente el sangrado menstrual no se coagula, a menos que sea muy copioso.
¿Son tus ciclos menstruales normales? Si tienes dudas, consulta con tu matrona.