Vivir la menstruación en positivo

copa menstrual con flores

Tradicionalmente nos han enseñado a vivir la menstruación con rechazo y miedo. Es el momento de mirar nuestro ciclo menstrual de una manera diferente, retomar todo lo positivo que nos aporta y recuperarlo en nuestra vida.

Una parte fundamental para el cambio es la educación menstrual. Compartir lo que nos sucede en las diferentes fases del ciclo menstrual con nuestras compañeras y compañeros ayuda a normalizar el ciclo menstrual y a aprender a aceptar las diferentes variables que éste trae consigo.

Es normal que el día que menstrúas con mayor intensidad tu ritmo habitual baje y necesites parar más, pero eso significa que estás sana y que cuando llegue la mitad de tu ciclo y ovules, vivirás un aumento de energía y productividad que compense el descanso menstrual.

Cada fase del ciclo menstrual nos aporta unas características diferentes, todas ellas positivas, prácticas y útiles.

Algunos consejos consejos útiles para sobrellevar mejor los días de tu menstruación son:

Duerme más

Es necesario si quieres estar bien. Tu cuerpo está haciendo un gran esfuerzo para deshacerse de todo aquello que no sirve. Mental y físicamente.

Vete a dormir media hora antes, una hora si puedes. Olvídate de series, películas y televisión. Cena, lee un libro y a dormir.

Baja el ritmo

Intenta quitarte todas las actividades que no sean necesarias.
Por lo menos los tres días más fuertes de tu menstruación, evita todas aquellas citas que no sean absolutamente imprescindibles, incluidas las sociales.

Come bien

Intenta aprovechar tus fases más energéticas como la ovulatoria y el principio de la premenstrual para cocinar.

Haz guisos y cremas en gran cantidad, así tendrás raciones extras para congelar.

Cuando estés menstruando, solo tendrás que sacarlo del congelador… ¡comida rica y casera lista!

Añade también mucha verdura y fruta fresca. No cuesta nada limpiarla y prepararla y te ayudará en el proceso ‘detox’ que es la menstruación.

Haz deporte suave

El mejor ejercicio para la mujer es el Yoga y el Pilates, y aun mejor el yoga-pilates que combina las dos disciplinas.

Puedes hacer estiramientos suaves, sobre todo enfocados a la apertura de caderas para aliviar la congestión de la zona.

Ve caminando todo lo que puedas. No solo por el deporte en sí, si no porque es maravilloso disfrutar del aire y el sol.

Viste ropa poco ajustada en la tripa

Nuestro útero llega a aumentar su tamaño normal hasta tres veces. Los pantalones ajustados seguramente te pedirán desabrocharte el botón cuando estés sentada muchas horas.

Dale espacio.

Toma infusiones

Sobre todo el día antes y el mismo día. Hay diferentes hierbas que pueden ayudarte. Intenta que no tengan teína. Mejor rooibos e infusiones.

Usa productos amables para la salud

Muchas mujeres identifican sus dolor menstrual con los productos que usan. Los tampones por ejemplo; resecan la vagina, aumentan la posibilidad de infección e incluso dan dolores de cabeza. Además huelen mal y se deshacen en tu vagina.

Utiliza productos hipoalergénicos e inocuos para la salud como la copa menstrual o las compresas de tela y de algodón ecológico.

El solo de hecho de ver tu sangre sana, sin malos olores (porque no contienen plásticos ni perfumes) y comprender que no es un desecho sin más si no que tiene un valor, cambiará para siempre la percepción que tienes sobre tu menstruación.

Si te preocupa cambiarte la copa fuera de casa, tranquila, es cuestión de práctica. Los dos primeros días quizá te toque cambiártela,pero luego, al durarte hasta 12 horas, no hará falta.

Si te tienes que hacerlo, intenta localizar un baño que tenga el lavabo dentro y te resultará más cómodo. Si no, simplemente vacía la copa en el wc, limpia los restos con papel y sal al lavabo con ella en el hueco de la mano. Lávate las manos y así la copa. Nadie lo notará. Pero te aseguro que llegará un momento en que aproveches y recomiendes la copa a todas.

Siéntante mejor

Piensa que toda tu musculatura pélvica necesita espacio para latir y dejar salir la sangre. Dáselo. Cuanto más abierta y relajada estés, más fluirá tu cuerpo.

Deja que las contracciones pasen como olas del mar, visualiza cada pequeña contracción de tu útero como un suave masaje corporal. No lo tenses y no le impidas viajar.

Respira

Respira al ritmo que respira tu útero. Respira ante las situaciones que se te interpongan ese día. Conecta con tu cuerpo y permite que con cada respiración la incomodidad y la tensión disminuyan.

Esto es algo que puedes hacer en cualquier situación. Visualiza como con cada inhalación, llevas oxígeno fresco a tu útero, y que con cada exhalación eso que ya no te sirve sale y desaparece.

Coronavirus y embarazo

coronavirus

Efectos y síntomas en las embarazadas

La gran mayoría de las mujeres experimentará solo síntomas leves o moderados tipo gripe/resfriado, como tos, fiebre y sensación de falta de aire.

Los síntomas más graves como neumonía y hipoxia (falta de oxigeno), son más frecuentes en personas mayores, inmunodeprimidos o con otras patologías asociadas.

Por tanto si estás embarazada y sana es raro que te pueda afectar gravemente, pero en casos excepcionales podría hacerlo, por tanto tendrás que seguir los consejos de tu servicio de salud para evitarlo.

Efectos en el feto

Actualmente no hay datos que sugieran un mayor riesgo de aborto espontáneo o pérdida temprana del embarazo en relación con el COVID-19.

Los informes de casos de otros virus similares y embarazo no demuestran tampoco una relación evidente entre la infección y un mayor riesgo de aborto espontáneo o pérdida del embarazo en el segundo trimestre.

Como no hay evidencia de infección fetal intrauterina con el COVID-19, se considera improbable que el virus tenga efectos congénitos en el desarrollo fetal.

Por otro lado, si que hay informes de casos de parto prematuro en mujeres con COVID-19, pero no está claro si el parto prematuro fue siempre debido a la infección o si ocurrieron de manera espontánea.

Puedes consultar más información en: https://www.rcog.org.uk/globalassets/documents/guidelines/coronavirus-covid-19-infection-in-pregnancy-v2-20-03-13.pdf