EL PAPEL DEL PADRE EN EL EMBARAZO, PARTO Y CRIANZA

EL PAPEL DEL PADRE EN EL PARTO

El hombre tiene presentes los sentimientos de responsabilidad, ansiedad y preocupación por su pareja y por su hijo, durante todo el proceso. Posiblemente la dificultad la tenga en poder expresarlo o hacértelo saber.

Transmítele todo lo que sientes para que él a su vez se sienta partícipe de tu embarazo, porque sufre un proceso psicológico paralelo al tuyo, también con miedos e incertidumbres. En los cursos de preparación a la maternidad/paternidad se da la posibilidad a los futuros padres de expresar libremente sus inquietudes, se consideran sus necesidades, diferentes a las de la mujer, se escuchan sus dificultades a la hora de responder a la expectativas de la mujer, se les instruye en la ayuda que han de prestar tanto en el embarazo, como en el momento del parto y en la crianza del bebé; en resumen, los cursos para hombres son un espacio donde ellos tienen la oportunidad de que sus inquietudes sean resueltas desde el conocimiento y la ayuda mutua con otros padres.

Durante el parto, tu pareja puede ayudarte animándote a realizar los ejercicios de relajación-respiración, a adoptar las posturas que te hagan sentirse mejor, masajeándote las zonas doloridas, acompañándote en la deambulación, y debe tomar contacto con el recién nacido lo antes posible.

En este período denominado “sensible” se establecen los lazos de la futura relación con el hijo. Ambos debéis participar en el cuidado del hijo para que se fortalezca el vínculo afectivo de ambos con el bebé.

¿Hay algún proceso vital donde hombres y mujeres seamos más diferentes que ante el nacimiento de un hijo? Aceptar la diferencia exige una atención individualizada, por eso hay que ofrecerle al hombre una preparación igual pero a la vez diferente a la que necesita la mujer. De su preparación dependerá la eficacia de su ayuda para con la madre y el recién nacido y su fortaleza para asumir con comprensión los cambios y dificultades del nuevo estado familiar.

FUENTE: GUÍA «LOS CUIDADOS DE TU MATRONA»

VACUNAS DURANTE EL EMBARAZO

VACUNAS EN EL EMBARAZO

Hay vacunas que son compatibles con el embarazo y que no suponen riesgos ni para la madre ni para el feto, pero no olvides que siempre debes consultar a tu matrona o ginecólogo sobre qué hacer en cada caso.

Vacuna antitetánica: Su aplicación durante el embarazo prevendrá al recién nacido del tétanos neonatal, ya que los anticuerpos generados protegen al bebé hasta los seis meses de edad.

Vacuna antidiftérica: La difteria es una enfermedad bacteriana que afecta a la garganta y que, en casos extremos, puede tener graves consecuencias.

Vacuna antitosferina: La tosferina es una infección bacteriana aguda, cuya transmisión es por contacto directo con las personas infectadas y su contagiosidad es muy alta. Los lactantes menores de 4 meses son el grupo más vulnerable, con altas tasas de complicaciones y mortalidad.

Vacuna de la gripe: Según la Organización Mundial de la Salud, las mujeres embarazadas son especialmente vulnerables al virus de la gripe. Por este motivo, la vacuna antigripal se recomienda durante los meses de septiembre y octubre, y sobre todo, a aquellas embarazadas cuya fecha prevista de parto es durante los meses de invierno.

VACUNAS CONTRAINDICADAS EN EL EMBARAZO

Existen varios tipos de vacunas de las cuales algunas están contraindicadas en el embarazo pues contienen virus activos en su composición, que pueden causar daños al embrión. Éstas son:

Triple viral (sarampión, rubéola y paperas)

Vacuna contra la varicela.

Vacuna antipoliomielítica.

Vacuna contra las fiebres amarilla y tifoidea.

Vacuna contra la viruela.

Si te han administrado alguna de estas vacunas es conveniente que esperes al menos un mes antes de quedarte embarazada. Por cierto, tras el parto no hay inconveniente en ponértelas, ya que no contraindican la lactancia.

OTRAS VACUNAS DURANTE EL EMBARAZO

En función del riesgo de contraer otro tipo de enfermedades, se puede recomendar la aplicación de otras vacunas:

Vacuna contra la rabia: No se trata de una vacuna de uso frecuente. De hecho, sólo suele aplicarse a personas con un alto riesgo de contagio de esta enfermedad.

Vacuna contra la hepatitis B: Lo habitual es que durante el primer trimestre del embarazo se realicen una serie de análisis hematológicos para detectar posibles enfermedades como la rubéola, la toxoplasmosis o la hepatitis. Si existe un elevado riesgo de contraer hepatitis B, es posible que te recomienden que te vacunes para evitar que el feto pueda contagiarse. Además, una vez que nazca tu hijo, también recibirá dicha vacuna durante sus primeras horas de vida.

Vacuna contra la neumonía y la meningitis (Neumococo y Meningococo): Al igual que en el caso anterior, sólo se recomienda su aplicación cuando se ha estado en contacto directo con personas que padecen estas enfermedades.

FUENTE: GUÍA «LOS CONSEJOS DE TU MATRONA»

EJERCICIO FÍSICO EN EL EMBARAZO

EJERCICIO FÍSICO EN EL EMBARAZO

Estar embarazada no te impide hacer ejercicio, salvo contraindicación médica por alguna complicación específica y personal, eso sí, debes realizarlo con moderación, en la medida de tus posibilidades y adecuándolo a cada etapa en la que te encuentres.

Un ejercicio que no debe faltar y es fácil de realizar es caminar diariamente entre 30 y 60 minutos. Con paso normal e intentando compaginar la coordinación con la respiración, que siempre será, tomando el aire por la nariz y soltando por la boca. Esto ya te puede servir de entrenamiento previo para cuando llegue el momento de aprender las respiraciones del parto.

Hacer ejercicio es beneficioso para la circulación, equilibrará los niveles de tensión arterial y sobre todo, te ayudará a sentirte bien.

Otra ventaja es que te ayudará a estar en condiciones óptimas para afrontar no solo los cambios músculo-esqueléticos que experimentarás durante la gestación, sino también para el día del parto. No olvides que parte de ese momento es un trabajo de mucho esfuerzo corporal.

También están indicados en el embarazo el yoga, pilates o la natación. Acude a profesionales especializados en estas disciplinas.

Tanto si tienes varices, como si sufres calambres o eres obesa cuídate las piernas. Descansa poniéndolas en alto y camina con ritmo regular durante una hora al día. También puedes hacer ejercicios con los pies: puntas hacia arriba y hacia abajo y círculos hacia la derecha y hacia la izquierda.

En el caso de los calambres puedes darte masajes en la pantorrilla cuando estés descansando y en el momento en el que se produzcan, para tratar de eliminarlos apoya una mano debajo de los dedos del pie y empuja hacia arriba.

Los dolores en la zona lumbar se incrementan a lo largo del embarazo. Los cuidados para prevenirlos consisten en evitar malas posturas y no levantar peso. Para agacharte, flexiona primero las piernas y no dobles el tronco. Se alivian con calor seco aplicado en la zona, reposo, masajes y maniobras osteopáticas.

Si aparece alguno de los signos o síntomas que se exponen a continuación, comunícaselo a la matrona o a tu médico, os aconsejarán que hacer.

CONTRAINDICACIONES ABSOLUTAS (excluyen la posibilidad de hacer ejercicio)

-Enfermedad de miocardio activa.

-Insuficiencia cardíaca.

-Enfermedad cardíaca reumática (clase II o superior).

-Tromboflebitis

-Embolismo pulmonar reciente.

-Enfermedad infecciosa aguda.

-Incompetencia cervical.

-Embarazo múltiple.

-Hemorragia genital.

-Rotura prematura de las membranas ovulares.

-Crecimiento intrauterino retardado (CIR).

-Macrosomía fetal.

-Isoinmunización grave.

-Enfermedad hipertensiva grave.

-Ausencia de control prenatal.

CONTRAINDICACIONES RELATIVAS (consultar con la matrona y/o médico)

-Hipertensión arterial esencial.

-Arritmias cardíacas o palpitaciones.

-Historia de crecimiento intrauterino retardado.

-Historia de parto prematuro.

-Historia de abortos previos.

-Anemia u otros trastornos hematológicos.

-Enfermedad tiroidea.

-Diabetes mellitus.

-Bronquitis crónica.

-Presentación podálica en el último trimestre de gestación.

-Obesidad excesiva.

-Delgadez extrema.

-Limitaciones ortopédicas.

-Problemas de apoplejía.

FUENTE: GUÍA «LOS CUIDADOS DE TU MATRONA»

¿QUÉ ROPA USAR DURANTE EL EMBARAZO?

ROPA EN EL EMBARAZO

La ropa que utilices no tiene por qué hacerte parecer “diferente”, hay vestuario adecuado y muy cómodo que te puede favorecer, eso sí, la ropa íntima debe ser de algodón, para que transpire mejor y no demasiado ajustada para evitar rozaduras, lesiones o incluso infecciones.

Te recomiendo prendas amplias y cómodas, que no te opriman. Cuando el pecho aumente de tamaño, utiliza sujetador maternal que también te servirá para la lactancia. Los pantalones que sean de tejidos muy elásticos, ajustables y que favorezcan la circulación. En caso de varices, consulta con la matrona, te dirá lo que tienes que hacer.

El uso de protectores o salva slip no está recomendado si no son de un material como la celulosa. Es mejor que te cambies con más frecuencia de braguitas o que te laves más a menudo en función de tu comodidad.

FUENTE: GUÍA «LOS CONSEJOS DE TU MATRONA»