¿QUÉ ES LA MENOPAUSIA?

menopausia

La menopausia es la etapa de la vida de la mujer que se produce cuando deja de tener la menstruación, y se presenta junto a una serie de síntomas naturales que anuncian un cambio en el organismo.

En realidad, la palabra menopausia significa «última regla». Aunque normalmente utilizamos esta palabra para referirnos a todo el proceso anterior y posterior a la última regla, para hablar de esta etapa de la vía de la mujer sería más correcto utilizar la palabra CLIMATERIO, que incluye todos las modificaciones que tiene una mujer, tanto antes como después de dejar de menstruar.

Las mujeres nacen con un número determinado de óvulos, que se almacenan en los ovarios. Los óvulos son los responsables también de fabricar estrógenos y progesterona, las hormonas que controlan la menstruación y la ovulación. La menopausia se produce cuando los ovarios dejan de liberar los óvulos cada mes y la menstruación cesa.

Cuando los ovarios de una mujer dejar de libera óvulos cada mes y la menstruación desaparece, la mujer está en la plenitud de la vida adulta y todavía es y siente joven. Sin embargo, los cambios hormonales que se inician en esta etapa pueden producir un efecto emocional indeseado y originar algunos cambios físicos, que a veces, implican dudas o preocupaciones.

Durante la etapa previa a la menopausia, la PERIMENOPAUSIA, la mayoría de las mujeres notan cambios en su ciclo menstrual: irregularidad, periodos más cortos o más largos, sangrado excesivo o falta de menstruación. Estos cambios pueden tener lugar desde varios años antes de que desaparezca definitivamente la menstruación.

La mayoría de las mujeres tienen la regla por última vez cuando se acercan a los 50 años. Algunas lo hacen mucho antes, por ejemplo, las mujeres fumadoras, y muy pocas lo hacen después de los 55 años.

La menopausia se considera normal cuando ocurre después de los 45 años, aunque algunas mujeres pueden tenerla antes. Esto puede deberse a alguna enfermedad en los ovarios o a tratamientos médicos como la quimioterapia. Cuando ocurre antes de los 40 años se llama MENOPAUSIA PRECOZ.

Saber cuáles son los síntomas durante la menopausia y cómo aliviarlos, entender los cambios físicos, asegurarte de que si puedes o no quedar embarazada, descubrir qué ocurre con el sexo y la menopausia o cuáles son los suplementos nutricionales te permitirá hacer una buena prevención y cuidar tu salud también en esta etapa de la vida.

¡Navega por este blog y descubre todo sobre la menopausia!

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EL PREPARTO, ESA DUDOSA FASE ANTES DEL PARTO

PREPARTO

Después de aproximadamente nueve meses de larga espera, se acerca el tan ansiado momento del parto. Pero no podemos olvidar que cada parto es distinto: no tiene por qué parecerse a los anteriores ni a los del resto de la familia. Los partos son tan únicos como lo son las personas.

Unos días antes de la fecha probable de parto, aparecen una serie de signos y síntomas que hacen sospechar que el parto está cerca: son los llamados PRÓDROMOS DE PARTO, que no van a ser los mismos en todas las embarazadas, ni van a tener igual duración e intensidad:

  • El abdomen baja al descender el feto, lo que hace que puedas notar menos la pesadez de las digestiones y disminuya el ardor de estómago. Sin embargo, la vejiga está más presionada y te produce la necesidad de orinar con mayor frecuencia en escasa cantidad.
  • Van a aparecer, sobre todo por la tarde y por la noche, unas contracciones que la mujer puede identificar como contracciones musculares, o pinchazos en la parte baja del abdomen, pero que no son rítmicas y suelen desaparecer o disminuir con el reposo. No las vamos a considerar como contracciones de parto porque no inducen la dilatación, aunque sí van madurando el cuello del útero ablandándolo y preparándolo para dilatar.
  • Cuando la cabeza del bebé se encaja en la pelvis, pueden diminuir los movimientos fetales.
  • Puede que notes más dolor de espalda y que aparezcan otros síntomas generales como flatulencias, inquietud y nervios, etc.
  • Al reblandecerse el cuello del útero se expulsa el tapón mucoso, que es generalmente espeso, y más o menos oscuro o incluso sanguinolento.
  • Puede romperse bruscamente la bolsa de las aguas, aunque no tengas contracciones o falte todavía algunos días para el final del embarazo. Si es este tu caso, debes acudir al hospital, donde se decidirá el tratamiento adecuado. Cuando llegues al hospital, debes explicar si has expulsado mucha o poca cantidad de líquido y el color que tenía. La rotura de la bolsa no supone, en principio, ningún riego para el recién nacido, siempre que el embarazo sea a término; pero sí puede ser un riesgo de infección para la madre y un condicionante para finalizar el parto en menos de 48 horas.

Comienzas a estar incómoda. Notas cada vez más contracciones pero no lo suficiente frecuentes para acudir al hospital.

Durante esta fase no sabes muy bien qué hacer y, generalmente, es el momento en que tus familiares te proponen ir al hospital.

Entonces, ¿qué hay que hacer en este periodo de comienzo del parto? Si todo esta bien y no existen signos de alarma, algo muy sencillo y básico que te va a ayudar a sobrellevar las molestias y el dolor y sobretodo, ese tiempo hasta el inicio del parto, que en ocasiones se hace interminable:

  • Pasear y adoptar posturas en las que estés cómoda.
  • Hacer movimientos con la pelota de parto.
  • Aplicar calor en zonas de dolor.
  • Masajes para relajar tensiones y aliviar dolor.
  • Disfrutar de una ducha caliente.

Todas estas actividades son muy beneficiosas para esta fase, sin embargo, puedes hacer aquello que te resulte placentero y te ayude a relajarte y a afrontar esta fase con energía y fuerza para el momento que está por llegar.

Lo más recomendable, y centrándonos sólo en las contracciones, sería esperar en casa hasta que las contracciones tuvieses una frecuencia de 2-3 contracciones cada 10 minutos durante al menos 1-2 horas. Sin embargo, si sentís algún signo o síntoma que os mantiene intranquilas, podéis acudir al hospital sin problema.

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FUENTE: «GUÍA LOS CONSEJOS DE TU MATRONA»

¿SE PUEDE PRACTICAR SEXO CON LA MENSTRUACIÓN?

¿Se puede practicar sexo durante la menstruación?

La menstruación no tiene por qué obligarte a dejar de tener relaciones relaciones sexuales, incluso se podría decir que tiene algunas ventajas.

Aunque hay muchas de sexualidad, en este post nos centraremos en el coito, o acto sexual con penetración.

El sexo puede ser tan placentero durante la menstruación como durante el resto de los días del ciclo.

Durante el periodo se produce una lubricación natural que facilita el coito, y la actividad sexual y el orgasmo pueden originar relajación e incluso aliviar el dolor menstrual, que normalmente se origina por la contracción del útero, relajando el músculo del interior del útero. Además, el sexo también favorece a la segregación de endorfinas, que te harán sentir mejor.

La actividad sexual puede contribuir a que tus periodos sean más cortos, ya que las contracciones de los músculos durante el rogamos pueden provocar que el endometrio se limpie antes.

A lo largo del ciclo menstrual el deseo sexual puede modificarse debido a los cambios hormonales. Durante la ovulación, algunas mujeres sienten que su deseo sexual aumenta, mientras que otras tienen esta sensación durante la menstruación.

Uno de los problemas de las relaciones sexuales durante la menstruación es el miedo a mancharse. Esto puede solucionarse fácilmente utilizando un protector para las sábanas y, si tu pareja va a estar más cómoda, puede utilizarse un preservativo. Esta última es la opción más segura, ya que el virus de VIH puede contagiarse a través de la sangre menstrual.

En cuanto a las posibilidades de embarazo durante la menstruación son bajas, siendo más altas durante la ovulación, que se produce unos catorce días antes de que empiece la regla. Durante la menstruación las posibilidades de embarazo se reducen, pero no desaparecen en su totalidad, por lo que es recomendable seguir utilizando métodos anticonceptivos si no deseas quedarte embarazada.

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MOLESTIAS EN LOS PECHOS Y SÍNDROME PREMENSTRUAL

molestias en los pechos y síndrome premenstrual

Durante el síndrome premenstrual es frecuente encontrarse con hinchazón y sensibilidad de los pechos, conocida como mastalgia cíclica.

Este dolor puede variar. Normalmente, los síntomas son más intensos justo antes de que comience la menstruación y desaparecen durante o inmediatamente después del periodo menstrual.

Las modificaciones hormonales son la causa de la mayoría de los episodios de dolor, inflamación y sensibilidad premenstrual de los pechos. Los estrógenos provocan que los conductos mamarios se agranden y la progesterona hace que las glándulas de la leche se hinchen.

El estrógeno y la progesterona aumentan durante la segunda mitad del ciclo menstrual, es decir, durante los días 14 a 28 en un ciclo de 28 días. El estrógeno llega a su punto más alto en la mitad del ciclo, mientras que los valores de progesterona se incrementan durante la semana previa a la menstruación.

Por tanto, los síntomas suelen aparecer la semana anterior al comienzo del periodo menstrual y cesan casi inmediatamente cuando comienza el sangrado menstrual. La mayoría de las mujeres no tienen un dolor severo.

Los fármacos que contienen estrógeno también pueden causar cambios en los pechos, como sensibilidad e hinchazón.

En algunas ocasiones, la sensibilidad en los pechos afecta a las rutinas diarias de algunas mujeres en edad fértil y no está necesariamente relacionada con el ciclo menstrual. Debido al cambio natural en los niveles hormonales que se producen a medida que la mujer envejece, la sensibilidad en general y la sensibilidad premenstrual de los pechos suelen cambiar conforme se acerca la menopausia.

¿CÓMO ALIVAR LA SENSIBILIDAD Y LA HINCHAZÓN PREMENSTRUAL DE LOS PECHOS?

Es posible que para aliviar la hinchazón y la sensibilidad de los pechos sea conveniente hacer algunas modificaciones en el estilo de vida o recurrir al uso de algunos medicamentos:

  • Disminuye el uso de cafeína, alcohol y alimentos con alto contenido en grasas y sal, porque pueden incrementar el malestar. Reducir o quitar estas sustancias de tu dieta dos semanas antes de la regla puede ayudarte a controlar o prevenir los síntomas.
  • Algunas vitaminas y minerales también pueden mejorar el dolor en los pechos y los síntomas relacionados con el síndrome premenstrual. Una de estas vitaminas es la vitamina E y entre los minerales tenemos el magnesio. Estos nutrientes tan beneficiosos los pueden encontrar en alimentos como: avellanas, aceite de oliva, zanahorias, plátanos, salvado de avena, aguacates, arroz integral, cacahuetes, espinacas, etc.
  • Haz ejercicio regularmente y , cuando los síntomas empeoren, utiliza un sujetador deportivo, incluso por la noche, para sentirte más cómoda mientras duermes.

La mayoría de las veces, los síntomas son más una molestia que una preocupación médica grave. Sin embargo, siempre que estén preocupada por las modificaciones, las molestias o la hinchazón en tus pechos, consulta con un profesional sanitario especializado.

La inflamación y sensibilidad premenstrual de los pechos también puede ser un signo de la menopausia o de otros problemas de salud, como una enfermedad fibroquística, donde las mujeres se notan grandes bultos benignos en los pechos antes de los periodos. Estos bultos pueden desplazarse cuando se presionan y, por norma general suelen disminuir una vez que acaba la menstruación.

Los dolores y la inflamación premenstruales de los pechos son síntomas benignos en la mayoría de los casos, pero consulta con un profesional sanitario especializado si el dolor en los pechos te impide dormir o realizar tareas cotidianas, sientes en los pechos un cambio repentino, notas bultos, hay secreción en el pezón, etc.

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LA PREPARACIÓN PARA EL NACIMIENTO Y LA CRIANZA

preparación al nacimiento y la crianza

Desde hace décadas, el concepto y la forma de la preparación de la embarazada ha variado totalmente, puesto que no se ve en ella únicamente a una mujer que va a dar a luz, sino además, “una mujer que va a ser madre”; por ello hablamos de “Educación maternal” o de “Preparación a la maternidad/ paternidad” y más recientemente, “Educación para el nacimiento y la crianza”, con diferentes métodos y en todos ellos con información sobre el proceso, preparación psicológica y entrenamiento físico.

Para una buena preparación a la maternidad/paternidad no basta con que la mujer llegue a su maternidad somáticamente (físicamente) sana. Es necesario que ambos lleguéis psicológicamente maduros, ya que vuestra labor, resulta decisiva en el futuro desarrollo psico-emocional de vuestro hijo como persona. Interesa que el parto sea lo más llevadero posible, pero interesa mucho más, que lo aprendido os ayude a vivir conscientemente el proceso.

Es indudable, que un porcentaje muy alto de embarazadas, acude a seguir un Curso de preparación a la Maternidad, bajo una motivación fundamental: “no sufrir” o “sufrir lo menos posible”, con el único temor al “posible dolor”.

Sin embargo, una vez iniciado el curso, sus motivaciones pueden cambiar por completo. La adquisición de conocimientos y recursos para afrontar diferentes situaciones, puede haceros cambiar de actitud.

El aprendizaje es una característica de la especie humana, de tal manera que sin él, la humanidad no podría sobrevivir. Para que el recién nacido pueda subsistir, es necesario que lo vaya aprendiendo todo: desde agarrarse al pezón de su madre, hasta llegar a razonar en el futuro.

Pero la motivación que adquiere mayor relevancia en el curso es pensar que pasáis de ser sujetos pasivos a sujetos activos e implicados en la toma de decisiones conjuntamente con los profesionales. Este cambio de actitud, supondrá una gran ayuda, no sólo para vosotros, sino para todo el equipo que os atiende.

EL PAPEL DE LA PAREJA

El estado psíquico de la futura madre, así como su condicionamiento positivo, es claramente superior en aquellas gestantes en las que su pareja colaboró activamente.

Actualmente, el hombre (padre) mayoritariamente asume activamente su protagonismo y recupera su puesto desde el primer momento. Esto supone ya una situación psicológica distinta.

En el momento del parto, la mujer necesita un apoyo moral y no encontrarse sola; qué mejor que contar con la colaboración de su pareja. Éste será su punto de apoyo emocional constante.

Pero para que la pareja sea realmente útil es preciso enseñarle cuál es su misión.

De ahí la necesidad de compartir el aprendizaje del curso, donde aprenderá a:

  1. Decidir con ella el momento de acudir a la maternidad u hospital.
  2. Afrontar juntos el proceso de dilatación porque puede desarrollarse lentamente y requiere el mayor acompañamiento emocional posible.
  3. Crear a su alrededor un ambiente de tranquilidad y confianza, evitando visitas innecesarias o inoportunas. Es preferible que la familia materna o paterna pase a un segundo plano.
  4. Colaborar con ella durante las contracciones para poder utilizar correctamente la relajación y el ritmo de la respiración.
  5. Colaborar con el equipo que atiende a la madre durante todo el proceso.
  6. Apoyarla, sobre todo si las cosas se ponen difíciles y demostrarle que se siente orgulloso de ella. Eso sirve como refuerzo positivo.

PROGRAMAS DE PREPARACIÓN

En los programas de preparación a la maternidad/paternidad intentamos dar una respuesta satisfactoria con el fin de que sea una vivencia positiva para vosotras, vuestra pareja y vuestro hijo. Una adecuada preparación, debe y puede incidir de manera directa en el aumento de la salud y bienestar de la familia.

Es posible que cada comunidad autónoma o que cada profesional tenga unos programas adecuados a las necesidades de su población o del grupo de gestantes que atiende, pero a continuación os exponemos unas líneas generales de lo que debe ser un programa de educación al nacimiento y la crianza.

El contenido de estos programas se imparte en tres grandes períodos, de forma general. El primero debe ser realizado preferentemente antes de la semana 12 de gestación y si no es posible, antes de la semana 28. El segundo se realiza a partir de la semana 28, y el tercer período, en el postparto, a partir de los 20 ó 30 días del parto.

PRIMER PERIODO

El objetivo general es que la pareja conozca precozmente los cambios y molestias que se producen durante el embarazo, para que sepan cómo cuidarse.

Los objetivos específicos son:

  • Mostrarte los hábitos y costumbres sanas que debes seguir durante el embarazo.
  • Eliminar las ideas erróneas y distorsionadas que puedas tener referentes al embarazo y que pueden repercutir directamente en el proceso.
  • Fomentar actividades positivas con tu pareja durante el embarazo, parto, puerperio y el nacimiento.
  • Promocionar en la pareja relaciones positivas y satisfactorias durante el embarazo.
  • Compartir la mayoría de actividades relacionadas con el proceso (visitas, paseos, etc.)

El contenido: en este primer nivel se hace de una a tres sesiones.

  • Cambios físicos y psicológicos en el embarazo.
  • Normas para confeccionar la dieta de la embarazada.
  • Molestias que pueden aparecer a lo largo de la gestación.
  • Cuidados y consejos durante el embarazo.
  • Signos de alarma.
  • Iniciación a la relajación y respiración.

SEGUNDO PERIODO

Se intenta conseguir un estado de salud óptimo durante el embarazo, nacimiento y etapa postnatal fomentando el autocuidado.

Los objetivos específicos son:

  • Reducir el estado de ansiedad y temor mediante una exacta y adecuada información y formación.
  • Colaborar y participar activamente en las etapas del parto, tanto de vosotras como de vuestra pareja.
  • Reconocer a vuestro hijo como ser humano activo y sensible ya desde la etapa antenatal.
  • Facilitar los recursos necesarios para aumentar el bienestar durante el trabajo de parto.

El contenido: en este nivel se hace de 7 a 10 sesiones.

  • Anatomía y fisiología del aparato genital masculino y femenino.
  • Fecundación y desarrollo embrionario y fetal.
  • Psicología durante el embarazo y puerperio, el papel del padre.
  • La respiración, su mecanismo y función.
  • Tipos de respiraciones en el período de dilatación y parto.
  • Fases del parto.
  • Diferencia entre el trabajo de parto verdadero y falso.
  • ¿Cuándo acudir al hospital?
  • Visita a la maternidad de referencia.
  • Cuidados de la matrona en el hospital.
  • Alteraciones que pueden producirse en el parto.
  • Cambios y cuidados durante los primeros días del postparto.
  • Cuidados del recién nacido. Nociones de puericultura.

En estas mismas sesiones te enseñarán los ejercicios de respiración, relajación y entrenamiento físico.

Respiración

Saber respirar contribuye a liberar tensión y crear un estado de relajación agradable.

La oxigenación mejora el estado materno-fetal durante el embarazo y el trabajo del parto.

Los objetivos son:

  • Conseguir una buena oxigenación durante el embarazo y en el parto.
  • Mantener al feto en las mejores condiciones durante el trabajo de parto.
  • Crear el reflejo condicionado, contracción-relajación.

Los ejercicios de respiración deben realizarse diariamente para conseguir un buen entrenamiento, es decir, para que sean efectivos, de la misma manera que nos prepararíamos para un trabajo físico que requiriera de un gran esfuerzo físico.

Relajación

Un curso esencial para disminuir la ansiedad que probablemente te genere el trabajo del parto. Son distintas las técnicas de relajación que pueden ser utilizadas, aunque los objetivos son los mismos:

  • Reducir la ansiedad y el estado de estrés en la gestante y su pareja.
  • Conseguir un estado de conciencia positiva.
  • Acortar la duración y las sensaciones de malestar que pueda ocasionar el proceso de parto.
  • Conseguir la comunicación (vinculación) madre-hijo.

Estos ejercicios deben entrenarse diariamente para conseguir un buen aprendizaje de la técnica.

Entrenamiento físico

La preparación para la maternidad, también necesita de un buen estado físico (corporal).

No se trata de una “simple gimnasia”, sino de una auténtica relajación dinámica.

Los objetivos son:

  • Mejorar el bienestar corporal preparando las partes musculares osteoarticulares que intervienen no sólo en el embarazo, sino posteriormente en el momento del parto.
  • Aumentar la elasticidad muscular.
  • Estimular la circulación sanguínea.
  • Flexibilizar las articulaciones que intervienen en el parto.

Estos ejercicios se deben practicar diariamente para conseguir buenos resultados.

Natación prenatal

Recomendada a todas las gestantes hasta la 37 semana de gestación.

Los objetivos son:

  • Obtener una buena relajación.
  • Control del ritmo de la respiración.
  • Reforzar los músculos que intervendrán en el parto.
  • Incrementar el estado anímico al mejorar las condiciones generales del organismo.
  • Conseguir aliviar las molestias dorso-lumbares y disminuir la incidencia de varices.

TERCER PERIODO

Es el período de seis a ocho semanas en el que se producen una serie de cambios físicos y psicológicos desde que termina el parto hasta la total recuperación de la mujer, también llamado “puerperio”.

Su objetivo general es aumentar el nivel de la salud de las mujeres y del recién nacido durante el postparto.

Los objetivos específicos son:

  • Lograr que adquieras las habilidades necesarias para poder cuidar de ti y del recién nacido.
  • Aumentar la participación del padre en la crianza de los hijos.
  • Prevenir la depresión postparto.
  • Reforzar el mantenimiento de la lactancia materna, en el caso de que hayas optado por ella.
  • Asesorar sobre métodos anticonceptivos para evitar embarazos no deseados en esta etapa.
  • Recuperar el tono muscular de la zona perineal y abdominal.
  • Detectar cualquier problema que el bebé o tú tengáis y derivarlo al especialista correspondiente.

El contenido: en este nivel se realizan de 3 a 7 sesiones.

  • Dinámica de grupo sobre su vivencia de parto.
  • Conocimientos respecto al restablecimiento de la ovulación y menstruación, la reanudación de las relaciones sexuales y las ventajas, inconvenientes y contraindicaciones de los métodos anticonceptivos.
  • Informar sobre los autocuidados en el puerperio tardío.

En cuanto al recién nacido:

  • Reforzar la lactancia elegida.
  • Desarrollo psicomotor y comportamiento.
  • Patologías más frecuentes en los primeros meses de vida.
  • Calendario de vacunaciones.
  • La figura del padre (pareja).
  • La visita al pediatra.

En cada una de las sesiones se enseñan ejercicios físicos para reforzar la musculatura y evitar las molestias en este período.

FUENTE: GUÍA «LOS CUIDADOS DE TU MATRONA»