VIAJES Y EMBARAZO

viajes y embarazo

Realizar un viaje y estar embarazada no es incompatible, pero es importante que tomes precauciones y te informes sobre las condiciones y circunstancias que pueden afectar al viaje.

¿CUÁL ES EL MOMENTO IDEAL?

Es aconsejable que los viajes se realicen en el segundo trimestre de gestación, entre las 18 y 24 semanas, ya que en este periodo ya han disminuido las molestias y los riesgos del primer trimestre.

TRANSPORTES QUE SE PUEDEN UTILIZAR

Coche: utiliza siempre el cinturón de seguridad especial para el embarazo.

Tren: Es más cómodo para viajes largos que el autobús. Tendrás mayor libertad de movimientos y aseos disponibles.

Barco: Es un método seguro. No se recomienda al principio del embarazo porque puede aumentar las náuseas y los vómitos. Tienes que considerar la distancia que pueda haber hasta un lugar con asistencia sanitaria cuando estés en mar abierto. Pregunta si hay médicos a bordo.

Avión: antes de comprar los billetes es conveniente informarse sobre la normativa de cada compañía. La mayoría permiten viajar hasta las 36 semanas de gestación y algunas requieren de un certificado médico. Son mejores los asientos de la parte delantera porque tienen menos movimientos, y los cercanos a los servicios, también puedes elegir un asiento en la parte del pasillo para levantarte más fácilmente a estirar las piernas cada 30 minutos. Recuerda beber mucho agua. Los arcos detectores de metales de los aeropuertos no son dañinos para el bebé.

CONSEJOS PARA VIAJAR

Usa la ropa más cómoda posible y sin bandas elásticas.

Consulta con tu médico sobre qué medicación puedes tomar para los mareos, nunca tomes nada sin consultar.

Lleva una copia de tus informes médicos, que no se te olvide tu cartilla de embarazo.

Usa protector solar y antimosquitos.

Toma algunas galletas antes de empezar el viaje, puede disminuir los mareos, no olvides beber mucha agua (preferentemente embotellada).

Es importante evitar viajar a países que posean escasos recursos sanitarios.

En el caso de que contrates un seguro de viaje, comprueba que cubre el proceso de embarazo y parto.

FUENTE: GUÍA «LOS CONSEJOS DE TU MATRONA»

TABACO Y EMBARAZO

tabaco y embarazo

Numerosas investigaciones sobre los efectos del tabaco han demostrado sobradamente que son muy negativos. Afecta a todo el organismo y al parecer influye en el desarrollo de enfermedades degenerativas, además del deterioro del aparato respiratorio y del tejido de arterias y venas.

En el corazón: El tabaco produce una reducción de los vasos sanguíneos del organismo (sobre todo venas y arterias), por lo que a la sangre le cuesta más circular.

En el aparato respiratorio el tabaco actúa sobre la garganta, los bronquios y los pulmones.

En el aparato digestivo actúa sobre los labios, las encías, los dientes, el esófago, el estómago y el intestino.

En la piel y todos los tejidos del organismo actúa por restricción del aporte de oxígeno, ya que tiene un efecto oxidante.

El tabaco contiene monóxido de carbono, nicotina y más de cuarenta sustancias tóxicas que lo hacen muy peligroso para la salud. Adquiere mayor relevancia en la embarazada por las posibles implicaciones o repercusiones fetales, ya que todas las sustancias del tabaco atraviesan la barrera placentaria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que uno de cada cinco niños que mueren se habría salvado si su madre no hubiera sido fumadora.

En diferentes estudios realizados sobre hijos de madres fumadoras, se ha comprobado la incidencia en niños que nacen con un peso menor que el de las madres no fumadoras. En cuanto a otros efectos no deseables, se han observado complicaciones que se relacionan con el tabaco, sin que se pueda afirmar que es la única y exclusiva causa, como abortos, desprendimiento prematuro de placenta, prematuridad y complicaciones respiratorias del niño en sus primeros meses.

Si estás embarazada y eres fumadora es posible que leer esto te produzca malestar. De hecho, probablemente ya estés viviendo cierto conflicto interior por este asunto. La situación especial que vas a vivir para ser mamá es posible que resulte el mejor incentivo para dejar el hábito. Tú decides seguir fumando o dejar de fumar. Sin embargo, a veces se deben buscar soluciones intermedias o de aplicación paulatina para lograr lo que te propones.

Puedes intentar conciliar tu deseo de hacer lo mejor para tu hijo, con tu dependencia del cigarrillo, rebajando poco a poco el número de cigarrillos al día. Muchas personas piensan que la decisión debe ser drástica y dejarlo por completo, pero, en general, ese sistema acarrea estados de ansiedad en la madre fumadora. Si decides dar el paso, te aconsejo acudir a un experto que pueda orientarte.

La cuestión está en tomar la decisión con firmeza y por propia convicción. Si, finalmente, no consigues dejarlo del todo, no seas demasiado dura contigo misma. ¿Has hecho todo lo que podías? Es suficiente. Tendrás toda la vida para nuevas demostraciones de amor a tu hijo.

Para neutralizar y disminuir los efectos nocivos del tabaco, incorpora a tus hábitos o estilos de vida algunas novedades:

Evita los ambientes de fumadores.

Cambia tu marca habitual de tabaco por otra que no te guste mucho y que sea baja en nicotina y alquitrán.

Tu tiempo de ocio ocúpalo en actividades que se puedan realizar al aire libre. Incrementa en tu dieta el consumo de verduras, hortalizas y frutas frescas. Además de las nuevas necesidades de vitaminas y minerales que conlleva el embarazo, hay que contar con la degradación de vitamina C que tienen todos los fumadores. Bebe agua abundante, si es posible, más de dos litros al día.

Toma zumos de frutas frescas.

Sustituye el café por infusiones no excitantes, (evita el té) y evita las bebidas con cola.

Asóciate moralmente con alguien que te refuerce en la decisión. La capacidad de adicción de la nicotina es muy alta y tendrás muchas tentaciones. En estas situaciones te conviene distraerte con cosas que te ocupen las dos manos y toda la atención. Por ejemplo, si tienes habilidad para los trabajos manuales, puedes centrarte en confeccionar algo para el bebé.

FUENTE: GUÍA «LOS CONSEJOS DE TU MATRONA»

INFECCIONES DURANTE EL EMBARAZO

infecciones y embarazo

En el embarazo, las infecciones son una complicación común. Pueden provocar problemas para el feto en desarrollo y poner en riesgo la salud de la madre.

Las infecciones que se transmiten de la madre al niño durante el embarazo (son las que se conocen como de transmisión vertical) constituyen una fuente importante de problemas de salud en los recién nacidos. En el embarazo se unen dos factores que hacen que la madre sea más susceptible de contraer una infección. En primer lugar, el cambio hormonal en la embarazada afecta a su sistema inmune por lo que la mujer embarazada se encuentra inmunodeprimida (es decir, tiene unas defensas más bajas que cuando no lo está). Por otro lado, como el bebé tiene componentes del padre, el cuerpo de la madre los podría identificar como algo desconocido y potencialmente peligroso. En este caso, un sistema inmune normal atacaría a estos “componentes extraños”, pudiendo dañar al bebé.

Las enfermedades infecciosas abarcan desde enfermedades comunes como un resfriado, hasta infecciones crónicas como la infección por VIH.

Las vías de transmisión varían según el tipo de infección y van desde la transmisión por aire (toses, estornudos) o por la ingesta de alimentos o agua contaminada hasta la penetración en nuestro cuerpo de sangre o fluidos sexuales de una persona con algún tipo de infección.

En relación con la prevención de las infecciones de tracto urinario recurrentes, puede ser útil seguir algunas recomendaciones como por ejemplo que bebas un mínimo de 1,5 litros de líquido al día, que orines con frecuencia y también después de mantener relaciones sexuales. Numerosos estudios científicos sugieren que los zumos o extractos que contienen arándano rojo americano son un agente terapéutico para la prevención de infecciones.

La prevención de otras infecciones depende del método de transmisión. Las mujeres pueden reducir el riesgo de contraer algunas enfermedades infecciosas evitando el contacto con el organismo que las origina.

Por ejemplo, la toxoplasmosis, que se encuentra en las heces de los gatos. Puedes prevenirla evitando el contacto con los gatos y las heces de los gatos; alimentando a tu mascota con piensos en lugar de carne cruda, utilizando guantes si te gustan las tareas de jardinería y lavando bien la fruta y verdura que consumas. Respecto a la carne, es preferible que la tomes bastante hecha. En el caso de los patés de origen animal casero y la sobrasada, evita comerlos durante el embarazo, ya que la carne podría no estar suficientemente cocida.

La mejor prevención en el caso de infecciones de transmisión sexual (gonococia, condilomas, VIH…) es tener relaciones estables en las que haya un conocimiento mutuo y sepamos, por tanto, que la persona con la que mantenemos relaciones sexuales está sana. Cuando esto no es posible y no tengamos la certeza de que la otra persona no haya podido ser infectada, te recomendamos que utilices el preservativo.

La presencia de infecciones vaginales u hongos aumenta el riesgo de transmisión del VIH si no se usa preservativo.

FUENTE: GUIA «LOS CUIDADOS DE TU MATRONA»

ZAPATOS PARA BEBÉS

Biomecanics

Cuando empieza a caminar el bebé será necesario contar con unos buenos zapatos que le acompañen en sus andadas. 

A la hora de elegir los mejores zapatos para nuestros pequeños tendremos que tener en cuenta algunos consejos:

  • El zapato tiene que ser flexible hacia ambos lados. La punta debe poder doblarse en dos direcciones.
  • Los bebés necesitan mantener el equilibrio así que los zapatos tienen que ser ligeros.
  • Los zapatos para los primeros pasos del bebé deben dejar el tobillo libre para que el bebé pueda moverse libremente
  • El zapato tiene que tener un ancho considerable para que no apriete el pie del bebé.
  • Debemos buscar zapatos que estén realizados con materiales transpirables.
  • No elegir un zapato demasiado grande porque puede causarle problemas al caminar.
  • Lo mejor es no heredar zapatos, ya que cada niño desgasta el zapato por un lado más que por otro y acaban cogiendo la forma del pie.

Y sin duda una de las mejores marcas de zapatos para bebés es BIOMECANICS

Los recomiendo ampliamente como matrona y como madre (yo siempre los he utilizado y estoy encantada).

Biogateo de Biomecanics, ¿para cuándo? 

La marca Biomecanics establece dos fases para sus zapatos, la que se conoce como Biogateo, con zapatos desde la talla 18 a la 24; Bioevolution, de la talla 24 a la 34. 

Para antes de la época de gateo la recomendación de los expertos es no calzar nunca al bebé, excepto al salir a la calle en caso de que haga frío, por aquello de protegerlo un poco y entonces se recomienda que sea con zapatos prácticamente de tela, nada rígidos, que no molesten al pie en absoluto. 

Para la etapa de gateo, el pie debe tener libertad de movimiento, ya que pasa del gateo a estar sentado, o en cuclillas o tumbado. Lo mejor es que vaya descalzo, pero en entornos no controlados debemos proteger los dedos y el talón de golpes. Biogateo de Biomecanics es lo más parecido a andar descalzo y se diseñó teniendo en cuenta todos estos movimientos. Por ello tiene un hendido en “U” que evita la presión en el tendón de Aquiles, son dorsiflexibles (en ambas direcciones) y su puntera permite la propulsión en el gateo. 

Cuando el niño empieza a dar sus primeros pasos, Biogateo sigue siendo la mejor opción. Su mayor innovación (única marca en el mercado) ha sido sustituir los contrafuertes y refuerzos que otras marcas tienen y que ferulizan el pie por un estabilizador blandito que deja libre el tobillo pero mantiene el equilibrio y seguridad que el bebé necesita para evitar caídas y lesiones. 

Además son zapatos respetuosos de mucha calidad, muy ligeros, con la plantilla plana extraíble y antibacteriana, las costuras aplanadas y acolchado en los bordes y lengüeta para evitar rozaduras y presiones, velcros ajustables para una mejor sujeción del pie, y están libres de cromo y níquel. 

Biogateo de Biomecanics fueron diseñados junto al Instituto de Biomecánica de Valencia a partir de estudios antropométricos y biomecánicos de la pisada del bebé siendo los únicos en el mercado que aplican la tecnología e innovación al servicio del desarrollo natural del pie infantil. 

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¿CÓMO INFLUYE EL TRABAJO EN EL EMBARAZO?

Trabajo y embarazo

En España el embarazo de las mujeres trabajadoras está protegido por la Ley 31/1995, de 8 de noviembre de 1995 de Prevención de Riesgos Laborales.

Las situaciones laborales poco ventajosas de alguna manera influyen en el embarazo, en el estado de ánimo después del parto y en la lactancia.

AGENTES QUÍMICOS

Es obligatorio que todos los productos químicos peligrosos detallen en su etiqueta el nombre del producto, información sobre el peligro que pueda suponer su manipulación, así como indicaciones relacionadas con el embarazo y la lactancia.

POSTURA DE TRABAJO

Debido a los cambios estructurales propios del embarazo, actividades que se realizan habitualmente, en el trabajo (y fuera de él), tales como manejar pesos, subir escaleras, coger objetos de sitios elevados o del suelo, trabajar sentado frente a una mesa, permanecer de pie… ocasionan mayores dificultades y algunas incrementan los riesgos del embarazo, por lo que de manera preventiva, debes mantener posiciones correctas (ergonómicas), evitar posturas forzadas en el trabajo, realizar pausas periódicas durante la jornada laboral y si es necesario, tumbarte para descansar, esto último está contemplado en el RD 486/1997.

MANIPULACIÓN DE CARGAS

La manipulación manual y habitual de cargas pesadas puede dar lugar a lesiones fetales, crecimiento intrauterino retardado y desprendimiento de placenta, por lo que está contraindicado durante el embarazo y hasta tres meses después del parto. (Directiva 92/85/CE).

JORNADA LABORAL: TURNOS DE TRABAJO Y HORARIO

Está demostrado que los cambios de turnos y el trabajo nocturno producen alteraciones de los ritmos circadianos. Lo recomendable es que reduzcas estas situaciones en el trabajo y si es posible, que las evites por completo.

AGENTES BIOLÓGICOS

Las mujeres trabajadoras embarazadas o en período de lactancia, son especialmente vulnerables a la acción de los agentes biológicos, que pueden actuar directamente sobre el feto y/o sobre ellas. Deberás tener especial cuidado si formas parte de algunos de los siguientes colectivos:

• Trabajadoras de centros escolares.

• Trabajadoras de centros de producción de alimentos. Trabajadoras agropecuarias.

• Trabajadoras sanitarias.

• Trabajadoras de laboratorios clínicos, veterinarios, de diagnóstico y de investigación.

• Trabajadoras de instalaciones de eliminación de residuos.

• Trabajadoras de instalaciones depuradoras de aguas residuales. (Real Decreto 664/1997)

AGENTES FÍSICOS

Radiaciones no ionizantes: (teléfono móvil, microondas, radio, líneas eléctricas, ultrasonidos, luz ultravioleta, U.V.A….) son de ondas de baja frecuencia y no existen evidencias concluyentes de que produzcan efectos adversos sobre la gestación en condiciones normales de uso.

Radiaciones ionizantes: (rayos X) la exposición de la gestante a este tipo de radiaciones puede aumentar el riesgo de defectos congénitos del feto e incluso aumentar la posibilidad de que el recién nacido padezca cáncer a largo plazo. Para evitar esto, si estás embarazada debes evitar la exposición a estas radiaciones. Si por cuestiones médicas necesitaras someterte a un estudio radiológico clínico imprescindible, la dosis y tiempo de exposición deberán ser mínimos y por tanto no lesivos para el feto. Regulado en el RD783/2001, de 6 de julio.

FUENTE: GUÍA «LOS CUIDADOS DE TU MATRONA»