¡Pon una matrona en tu vida!

La Matrona es una enfermera que, tras realizar pruebas de acceso a nivel nacional, EIR, se especializa en Obstetricia y Ginecología durante dos años. 

La Matrona es un profesional sanitario reconocido a nivel internacional y regulado a nivel europeo. 

¿Cuándo acudir a la matrona?

En la adolescencia

adolescencia
  • Actividades educativas en materia de salud sexual y reproductiva. Educación afectivo sexual.
  • Promoción de la salud en la adolescencia (nutrición, conductas de riesgo, hábitos saludables, etc)
  • Prevención del cáncer de cuello de útero.
  • Información y asesoramiento sobre la vacuna VPH (virus del papiloma humano)
  • Prevención, detección y atención de la violencia de género.
  • Asesoramiento y seguimiento de métodos anticonceptivos. 

En el embarazo, parto y puerperio

  • Asesoramiento previo al embarazo.
  • Diagnóstico y asesoramiento prenatal. Captación y valoración en el embarazo.
  • Seguimiento del embarazo normal.
  • Educación para la salud en la embarazada y/o su pareja.
  • Programas de educación para la Maternidad/Paternidad/Preparación al parto.
  • Cuidados a la embarazada de alto riesgo.
  • Prestar atención al binomio madre-hijo en el diagnóstico, control y asistencia durante el parto.
  • Asistir a la mujer en el proceso del parto normal.
  • Cuidados a la gestante de bajo riesgo y de alto riesgo.
  • Reconocer y prestar cuidados al recién nacido.
  • Asistir y supervisar la evolución de la madre y el neonato durante el posparto.
  • Educación para la salud en el puerperio (alimentación, ejercicios, higiene, sexualidad, prevención de la depresión posparto, etc).
  • Fomento del vínculo con el bebé (talleres de masaje del bebé).
  • Fomento del inicio y apoyo a la lactancia materna.
  • Planificación familiar.
  • Valoración del periné y ejercicios del suelo pélvico.
  • Prevención, detección y atención de la violencia de género. 

En la mujer adulta

mujer adulta
  • Actividades educativas en materia de salud sexual y reproductiva. Educación afectivo sexual.
  • Asesoramiento y seguimiento de métodos anticonceptivos.
  • Programa de detección precoz del cáncer de cuello uterino. Información del protocolo y realización de citologías.
  • Programa de prevención y detección precoz del cáncer de mama: información, seguimiento y autoexploración mamaria.
  • Información y detección del cáncer genital.
  • Atención de la mujer en el climaterio: información, consejos y educación para la salud.
  • Prevención de las alteraciones del suelo pélvico e incontinencia urinaria (valoración, asesoramiento, ejercicios de Kegel, etc).
  • Prevención de las infecciones del trato reproductivo.
  • Prevención, detección y atención de la violencia de género.

La matrona es la profesional de referencia en todas las áreas de salud arriba citadas, no dudes en acudir a ella cuando lo necesites.

¿Son necesarios los jabones especiales para la higiene íntima?

Está pregunta me la hacen muchas mujeres y es importante aclararla para que no queden dudas al respecto.

Cada vez existen más productos de higiene íntima femenina que ofrecen diferentes opciones según la etapa vital de la mujer, es decir según sea una niña, mujer adulta, embarazada, o menopaúsica.

Una mujer sin ninguna patología puede utilizar su gel corporal para lavarse siempre y cuando tenga un pH adecuado, sin embargo, una mujer con problemas como sequedad, picor, irritación o infecciones de repetición puede necesitar algún producto específico para solucionar este problema.

Es importante recordar que la higiene se realizará en la parte externa, es decir, la vulva. La vagina tiene su propio sistema de autolimpieza.

A la hora de elegir un producto producto para la higiene íntima debemos escoger aquellos que tienen un pH ácido, contienen activos específicos y preferiblemente sin detergentes.

Algunos de los productos para la higiene íntima más aconsejados son:

1- Lactacyd Pharma, PERRIGO: enriquecido con estracto de caléndula y bisabolol. Recomendado para las infecciones vaginales con hongos. Más información aquí.

2- Lactacyd Gel de higiene íntima, PERRIGO: formulado con ácido L-láctico biológico. Indicado para la higiene íntima diaria. Más información aquí.

3- Germisdin, ISDIN: mantiene intacta la fisiología propia de la zona vulgar por su pH ácido fisiológico y su formulación con agentes tensioactivos suaves. Más información aquí.

4- Higiene íntima prebiótico, VAGISIL: es el único que contiene Gynoprebiotic, un ingrediente prebiótico de origen natural, extractos de camomila, caléndula y vitamina E. Más información aquí.

5- Higiene íntima diaria, ISDIN: protege frente a la proliferación bacteriana gracias a la Bioecolia. Más información aquí.

6- Gel higiene íntima Pharma Care, GREEN PHARMACY: con ácido láctico y árbol del té. Más información aquí.

7- Gel íntimo dermoprotector, PHERGAL: restaura la barrera cutánea y ejerce una acción antioxidante protegiendo la piel frente a los radicales libres. Más información aquí.

8- Gel íntimo, EBERS: con aloe, caléndula y tomillo. Más información aquí.

Embarazada con anemia

tubos de sangre para analizar

La anemia es uno de los problemas sanguíneos más frecuentes en el embarazo, donde el cuerpo no tiene no tiene suficientes glóbulos rojos o los que tiene padecen algún problema. 

Los glóbulos rojos se encargan de suministrar oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo, por lo que su deficiencia puede ocasionar una disminución del aporte de oxígeno al cuerpo. 
Aunque muchas partes del cuerpo ayudan a producir glóbulos rojos, la mayor parte del trabajo se hace en la médula ósea, el tejido blando en el centro de los huesos que ayuda a la formación de las células sanguíneas.
Casi siempre, los glóbulos rojos sanos viven entre 90 y 120 días. Partes del cuerpo eliminan luego las células sanguíneas viejas. Una hormona, llamada eritropoyetina, producida en los riñones le da la señal a la médula ósea para producir más glóbulos rojos.
La cantidad de hierro que necesita tu cuerpo aumenta significativamente cuando estás embarazada. El hierro es esencial para la producción de hemoglobina, la proteína que se encuentra en los glóbulos rojos y que lleva el oxígeno a las otras células. Durante el embarazo, la cantidad de sangre de tu cuerpo se expande hasta llegar a un 50 por ciento más de lo usual. Por lo tanto, necesitas más hierro con el fin de producir más hemoglobina para toda esa sangre adicional. También necesitas hierro extra para tu bebé en desarrollo y la placenta. 
Sin embargo, la mayoría de las mujeres comienzan el embarazo sin las reservas de hierro suficientes para satisfacer las crecientes demandas de su cuerpo, particularmente durante el segundo y tercer trimestre. Si llegas al punto en que ya no tienes suficiente hierro para producir la hemoglobina que necesitas, estarás anémica. 
La falta de hierro es la causa más común de la anemia, pero no es la única. También puedes desarrollar anemia si no tomas la cantidad suficiente de ácido fólico o vitamina B12, si pierdes mucha sangre, o debido a ciertas enfermedades o trastornos de la sangre hereditarios.
Una anemia importante durante el embarazo puede ocasionar problemas en el feto, como el aumento del riesgo de la mortalidad perinatal, crecimiento intrauterino retrasado, riesgo de pérdida del bienestar fetal  y prematuridad.
Para saber si tenemos anemia durante el embarazo, nos realizaran controles analíticos durante los 3 trimestres. Además, si tenemos anemia podemos tener diferentes síntomas. Si es una anemia leve podemos encontrarnos con fatiga, somnolencia, palpitaciones, siendo estos síntomas comunes a todos los embarazos.  Si la anemia es moderada podemos tener un aumento de latidos cardiacos, palidez, sudoración mareos, etc. Ante cualquier malestar no dudes consultarlo con tu matrona/médico, ellos te informarán los pasos a seguir según tu situación particular.
El tratamiento para la anemia depende de la causa, y los suplementos de hierro no siempre son la respuesta.