¿CÓMO SE REGULA LA PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA LACTANCIA?

producción de leche materna

La glándula mamaria está compuesta por alvéolos en los que se produce la leche y un sistema de conductos que la drenan al exterior. Un grupo de 10 a 100 alvéolos forman los lobulillos, que desembocan en un conducto. Los lobulillos se agrupan a su vez, y cada 20-40 forman un lóbulo. Cada mama está constituida por 15-20 lóbulos que drenan al exterior a través de los conductos galactóforos. Al atravesar el pezón los conductos se dilatan formando los senos galactóforos.

La leche se produce continuamente en los alvéolos.

La producción va a depender tanto de la madre (rapidez de producción en los alveolos) como del lactante (eficacia y frecuencia del vaciado del pecho).

La leche se produce continuamente y se queda en los alveolos y los conductos hasta la siguiente toma. La leche más fluida avanza sin dificultad por los conductos, y la más espesa, con más contenido graso, sólo sale de los alvéolos con la fuerza de la succión junto con la de la hormona oxitocina, que juega un papel muy importante en la lactancia (también está relacionada con el parto). El contenido graso aumenta a medida que aumenta el vaciado de la mama.

La eyección, que consiste la salida de la leche de los alvéolos, se produce por la oxitocina que contrae los alvéolos empujando la leche hacia los conductos y los senos.

Hay dos sistemas de regulación de la producción y la eyección láctea: Sistemas centrales de regulación y Sistemas locales de regulación.

SISTEMAS CENTRALES DE REGULACIÓN

Son estimuladores, es decir, favorecen la creación de leche.

Se produce a través de hormonas como la prolactina, oxitocina, progesterona y otras (hormonas tiroideas, hormona del crecimiento, insulina, corticoides suprarrenales).

Prolactina

Se produce en la hipófisis anterior (glándula localizada en la cabeza) durante el embarazo en respuesta a los niveles altos de estrógenos y progesterona.

Contribuye al desarrollo de la glándula mamaria y la producción láctea a partir de la 20 semana de gestación.

Después del parto, los niveles de estrógenos y progesterona disminuyen y la prolactina se crea de manera pulsátil en respuesta a varios estímulos como la succión del pezón por el bebé.

Aumenta durante el sueño, por la noche.

Oxitocina

La fuerza originada por el bebé con la succión no es suficiente para que se vacíen los alvéolos, siendo imprescindible la contracción que la oxitocina provoca en las células mioepiteliales que rodean los alvéolos.

La oxitocina se libera por el hipotálamo (glándula localizada en la cabeza) en respuesta a la succión, estimulación o estímulos visuales, sonoros o emocionales relacionados con el bebé. Por eso, si empezamos a trabajar y nos tenemos que sacar leche en el trabajo, se recomienda llevar algo que recuerde al bebé.

El estrés o la ansiedad repentinos pueden bloquear el reflejo de eyección, y dificultar a lactancia.

Progesterona

Es necesaria para el desarrollo de la glándula durante el embarazo.

Cuando disminuyen sus niveles bruscamente tras el alumbramiento se desencadena el inicio de la lactancia materna posparto.

La retención de restos placentarios, por tanto, puede retrasar esta etapa.

SISTEMAS LOCALES DE REGULACIÓN

Son inhibidores, es decir, disminuyen la producción de leche.

Los más importantes son: la presión intraalveolar y el factor inhibido de la lactogénesis (PIF).

Presión intraalveolar

Si se queda leche retenida dentro de los alveolos la presión aumenta, impidiendo la vascularización (llegada de sangre) y la llegada de hormonas para la producción y eyección de leche.

Factor inhibido de la lactogénesis (PIF)

Es una proteína producida por las células de los alvéolos que inhibe la sensibilidad a la prolactina y la producción láctea, hecho que ocurre si no hay un vaciado regular de la mama.

El PIF aumenta su concentración en los alvéolos y se inhibe la producción de leche.

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SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA

Semana Mundial de la Lactancia Materna 2021

Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, cuyo objetivo es fomentar la lactancia materna, o natural, y mejorar la salud de los bebés de todo el mundo.

Esta Semana Mundial de la Lactancia fue proclamada oficialmente por la OMS y UNICEF en 1992 coincidiendo con el Aniversario de la Declaración Innocenti, formulada por altos cargos de estas dos organizaciones en agosto de 1990 con el fin de proteger, promover y respaldar la lactancia materna.

Sin embargo en Europa, y también en España, por ser agosto pleno periodo vacacional, la Semana de la Lactancia Materna se celebra en octubre. Esta fecha se eligió porque, si un embarazo empezara el 1 de enero, la fecha probable del parto y el comienzo de la lactancia serían en la semana 41 del año, en octubre. Así que se ha elegido para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el primer domingo de octubre.

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¿PUEDO VACUNARME FRENTE AL COVID-19 SI ESTOY DANDO LACTANCIA MATERNA?

lactancia materna y vacuna frente al covid-19

El 21 de diciembre de 2020 la Unión Europea autorizó el uso de la vacuna contra la COVID-19 Comirnaty (BNT162b2, de BioNTech & Pfizer). Antes, lo habían hecho otros países como Reino Unido, EE. UU. y Canadá. El 6 de enero de 2021 la Unión Europea autorizó la vacuna frente a COVID-19 de Moderna. Las madres lactantes han estado excluidas de todos los ensayos realizados.

Sin embargo, muchas mujeres se preguntan ¿es segura la vacuna frente al covid-19 si estoy dando lactancia materna a mi bebé?

Vamos a ver lo que dicen los organismos y asociaciones científicas al respecto:

MINISTERIO DE SANIDAD

En el documento de estrategia de vacunación del Ministerio de Sanidad (pág. 68) con fecha de 2 de diciembre de 2020 se puede constatar:

«Hasta la fecha no se dispone de evidencias concluyentes sobre el papel, si es que existe, de la lactancia materna en la transmisión vertical del SARS-CoV-2 de las madres a sus neonatos. No se disponen de datos sobre la excreción de las vacunas de la COVID-19 a través de la lactancia materna»

Un documento de preguntas y respuestas del Ministerio de Sanidad con fecha del 7 de enero de 2021 refiere que no hay datos sobre los posibles efectos de la vacuna durante la lactancia (ni sobre la producción de leche ni sobre el lactante), aunque teniendo en cuenta el tipo de vacunas actualmente autorizadas (Comirnaty, de Pfizer/BioNTech y la vacuna frente al COVID-19 de Moderna) no se considera que suponga un riesgo para el lactante, por lo que en el caso de mujeres que amamantan y que tienen alto riesgo de exposición o alto riesgo de complicaciones puede valorarse la vacunación de manera individualizada.

ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PEDIATRÍA

El comité asesor de vacunas de la Asociación Española de Pediatría con fecha de 13 de enero de 2021 publica sus recomendaciones provisionales a la espera de mayor información porque la actual es limitada:

Considerando la importancia de la lactancia materna y la experiencia acumulada con otras vacunas inactivadas: valorar iniciar con normalidad y no interrumpir la lactancia materna en mujeres que reciban las vacunas Comirnaty o Moderna, y no demorar la vacunación, si está indicada, por este motivo.

ASOCIACIÓN APILAM

La Asociación APILAM (para la promoción e investigación en lactancia) en su web de e-Lactancia, dedicada a evaluar e informar sobre la compatibilidad de los fármacos con la lactancia materna, califica de «Riesgo bajo para la lactancia. Bastante seguro. Probablemente compatible. Riesgo leve o poco probable» a las vacunas de la COVID-19 (fecha de actualización 8 de enero de 2021): «En las mujeres pertenecientes a los grupos de riesgo para la vacunación de la COVID-19, ésta no debe impedir el iniciar la lactancia ni obliga a interrumpirla, ni está justificado demorar la vacunación por el hecho de estar dando de mamar a su lactante».

IHAN ESPAÑA

La IHAN España (Iniciativa para la humanización de la asistencia al nacimiento y la lactancia) publicó el 13 de enero de 2021 sus recomendaciones:

 -La vacunación frente a la COVID-19 en madres que amamantan es compatible y segura. 

-A las madres que amamantan que pertenezcan a grupos de riesgos susceptibles de recibir la vacuna, se les debe ofrecer sin restriccionesy deben tener la posibilidad de tomar una decisión informada. 

-No existe ninguna justificación para suspender la lactancia materna como condición para administrar la vacuna contra la COVID-19.

Otras organizaciones y asociaciones científicas nacionales (la AELAMA– Asociación Española de lactancia materna, la AEBLH- Asociación Española de Bancos de leche humana, la FACME– Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas) e internaciones (la OMS– Organización Mundial de la Salud, el CDC-Center for Disease Control de EEUU, el NHS –National Health Service de Gran Bretaña, el Departamento de Salud pública británico, el ACOG-American College of Obstetricians and Gynecologists, la ABM-Academy of Breastfeeding Medicine), no desaconsejan la utilización de las vacunas frente al COVID-19 en madres lactantes y recogen que en aquellas que está indicada por pertenecer a grupos de riesgo, se deben utilizar tras informar adecuadamente.

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CONTACTO PIEL CON PIEL INMEDIATO Y LACTANCIA MATERNA

contacto piel con piel y lactancia materna

¿ES EFICAZ Y SEGURO EL CONTACTO PIEL CON PIEL INMEDIATO E ININTERRUMPIDO PARA EL BUEN INICIO DE LA LACTANCIA MATERNA?

Si, la realización del contacto piel con piel inmediato tras el parto conlleva beneficios más allá de la lactancia materna, ya que influye en la adaptación del recién nacidos al medio, en el establecimiento del vínculo entre la madre y su hijo, en la regulación de la temperatura corporal del recién nacidos y en menor llanto.

Estos efectos positivos son extrapolables a los recién nacidos por cesárea.

RECOMENDACIONES

Se recomienda realizar el contacto piel con piel inmediato e ininterrumpido tras el parto, colocando al recién nacido en decúbito prono, desnudo, con la cabeza ladeada sobre el abdomen y pecho desnudo de la madre durante los primeros 120 minutos tras el nacimiento.

Se recomienda secar suavemente la cabeza y espalda del recién nacido, pero no sus manos.

Para evitar la pérdida de calor se recomienda cubrirle con una manta precalentada y ponerle un gorro.

El estado de la madre y del recién nacido deben ser supervisados durante ese tiempo por un acompañante correctamente informado o por un profesional sanitario.

En recién nacidos por cesárea, se recomienda realizar el contacto piel con piel inmediato tras el parto siempre que la situación del recién nacido y la madre lo permita. Los cuidados que sean necesarios se pueden realizar con el recién nacido sobre el pecho de la madre.

MÁS INFORMACIÓN: GPC sobre lactancia materna.

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GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA SOBRE LACTANCIA MATERNA

GPC lactancia materna

LACTANCIA Y LACTANTE

La lactancia materna se considera la alimentación ideal del lactante.

Además, la evidencia científica ha demostrado que los niños no amamantados tienen más enfermedades, más graves y más largas, no sólo durante la época de la lactancia, sino muchos años después.

Así, la lactancia materna de más de tres meses de duración puede disminuir hasta un 77% el riesgo de otitis media, un 75% el riesgo de infecciones respiratorias de vías bajas, un 40% el riesgo de asma y un 42% el riesgo de dermatitis atópica. Una lactancia materna de más de seis meses de duración puede disminuir también el riesgo de padecer leucemia en un 20% y en un 36% el riesgo de muerte súbita. Además, parece que la lactancia materna disminuye el riesgo de enfermedad celíaca, obesidad y diabetes de tipo 1 y tipo 2 en la edad adulta.

LACTANCIA Y MAMÁ

Amamantar ayuda a la madre a mejorar su salud presente y futura, reduciendo las hemorragias postparto, proporcionando anticoncepción durante los seis primeros meses (siempre y cuando el bebé tenga menos de seis meses, la lactancia sea exclusiva, existan las tomas nocturnas y no haya regresado el período menstrual de la madre), mejorando la remineralización ósea postparto, disminuyendo el riesgo de cáncer de mama, ovario y de diabetes tipo 2, entre otros beneficios.

Además, promueve un frecuente y estrecho contacto físico con el lactante y la creación del vínculo afectivo, lo que resulta óptimo para su desarrollo y hace que la madre experimente un gran sentimiento de satisfacción y autoestima.

RECOMENDACIONES

Por todo ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que todos los lactantes sean amamantados en exclusiva durante los primeros seis meses y junto con otros alimentos complementarios hasta los dos años de edad o más, mientras madre e hijo lo deseen.

EL GRAN PROBLEMA DE LAS LECHES DE FÓRMULA

Sin embargo, las tasas de inicio y duración de la lactancia materna caen bruscamente en todo el mundo a partir de 1920 como resultado de, entre otros factores, la introducción de fórmulas para alimentación infantil derivadas de leche de vaca evaporada.

Por ello, actualmente, la protección y el apoyo a la lactancia materna son considerados por las organizaciones y autoridades sanitarias de todo el mundo un área de acción y atención prioritarias.

INICIATIVA HOSPITAL AMIGO DE LOS NIÑOS

A nivel internacional, a partir de la Declaración de Innocenti en 1991, la OMS y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) lanzaron la estrategia denominada “Iniciativa Hospital Amigo de los Niños” (IHAN) con el fin de ayudar a los hospitales, Servicios de Salud y en particular a las salas de maternidad, a adoptar prácticas de protección, promoción y apoyo a la lactancia materna desde el nacimiento. La IHAN (en España “Iniciativa para la Humanización de la Atención al Nacimiento y la Lactancia”) promueve la salud materno-infantil a través de la humanización de la asistencia al nacimiento y de la protección, promoción y apoyo a la lactancia natural y a las mejores prácticas de alimentación del lactante y del niño/a pequeño/a.

NECESIDAD DE UNA GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA

Conscientes de la importancia de la lactancia materna, la mayoría de las mujeres manifies- tan querer amamantar a sus hijos.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de las propias madres, grupos de apoyo, profesionales, gobiernos e instituciones internacionales, las tasas de lactancia están lejos de lo deseable.

En concreto, los países industrializados se encuentran a la cola en cuanto a las cifras de lactancia materna y la implantación de las estrategias aprobadas en la Asamblea Mundial de la Salud, como la estrategia IHAN, la Estrategia Mundial de Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño, o el Código Internacional de Sucedáneos de Lactancia Materna.

Los datos revelan lo lejos que nos encontramos de los objetivos comprometidos a nivel internacional, y dada la importancia que tiene la lactancia materna para la salud del recién nacido y de la madre, y sus indudables ventajas sociales, fue necesario elaborar una guía de práctica clínica que: 1) identifique cuáles son las condiciones que favorecen el inicio, la instauración y el mantenimiento de la lactancia materna y que 2) incluya recomendaciones basadas en la evidencia científica que ayuden a los profesionales sanitarios a dar respuesta a los problemas que se encuentran las madres que quieren amamantar a sus hijos.

GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA SOBRE LACTANCIA MATERNA 2017 (MINISTERIO DE SANIDAD DE ESPAÑA)

El objetivo de esta guía de práctica clínica (GPC) publicada en 2017, es servir como instrumento para mejorar la atención a las mujeres sanas que desean amamantar a sus hijos/as sanos y nacidos a término.

No aborda el amamantamiento de recién nacidos prematuros (edad gestacional ( <37 semanas), con factores de riesgo de hipoglucemia o con problemas de salud que pueden requerir recomendaciones específicas para instaurar y mantener la lactancia materna. Sin embargo muchas de las recomendaciones formuladas en esta guía podrán ser aplicadas en estas situaciones clínicas.

Esta GPC resume la evidencia disponible sobre las dificultades más frecuentes a las que se enfrentan las mujeres que desean amamantar, y pretende facilitar a los profesionales la toma de decisiones mediante recomendaciones basadas en la evidencia científica sobre la mejor asistencia y cuidado de las madres lactantes y de sus hijos, sin sustituir en ningún caso el juicio clínico del profesional.

Se dirige fundamentalmente a pediatras, enfermería pediátrica, matronas y obstetras y al resto de personal sanitario de atención hospitalaria y atención primaria responsable de la atención a madres y lactantes. También va dirigida a los responsables de la planificación de los Servicios de Maternidad y de Atención Primaria, a las madres y a sus familias a las que, además, se ofrece una versión adaptada de la GPC.

Al ser una guía del SNS no se hacen recomendaciones específicas para servicios sanita- rios privados, aunque se considera que las recomendaciones clínicas formuladas son igualmente aplicables en ese ámbito.

Si estás interesada en su lectura, puedes descargarla en este enlace.

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