CONTACTO PIEL CON PIEL INMEDIATO Y LACTANCIA MATERNA

contacto piel con piel y lactancia materna

¿ES EFICAZ Y SEGURO EL CONTACTO PIEL CON PIEL INMEDIATO E ININTERRUMPIDO PARA EL BUEN INICIO DE LA LACTANCIA MATERNA?

Si, la realización del contacto piel con piel inmediato tras el parto conlleva beneficios más allá de la lactancia materna, ya que influye en la adaptación del recién nacidos al medio, en el establecimiento del vínculo entre la madre y su hijo, en la regulación de la temperatura corporal del recién nacidos y en menor llanto.

Estos efectos positivos son extrapolables a los recién nacidos por cesárea.

RECOMENDACIONES

Se recomienda realizar el contacto piel con piel inmediato e ininterrumpido tras el parto, colocando al recién nacido en decúbito prono, desnudo, con la cabeza ladeada sobre el abdomen y pecho desnudo de la madre durante los primeros 120 minutos tras el nacimiento.

Se recomienda secar suavemente la cabeza y espalda del recién nacido, pero no sus manos.

Para evitar la pérdida de calor se recomienda cubrirle con una manta precalentada y ponerle un gorro.

El estado de la madre y del recién nacido deben ser supervisados durante ese tiempo por un acompañante correctamente informado o por un profesional sanitario.

En recién nacidos por cesárea, se recomienda realizar el contacto piel con piel inmediato tras el parto siempre que la situación del recién nacido y la madre lo permita. Los cuidados que sean necesarios se pueden realizar con el recién nacido sobre el pecho de la madre.

MÁS INFORMACIÓN: GPC sobre lactancia materna.

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GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA SOBRE LACTANCIA MATERNA

GPC lactancia materna

LACTANCIA Y LACTANTE

La lactancia materna se considera la alimentación ideal del lactante.

Además, la evidencia científica ha demostrado que los niños no amamantados tienen más enfermedades, más graves y más largas, no sólo durante la época de la lactancia, sino muchos años después.

Así, la lactancia materna de más de tres meses de duración puede disminuir hasta un 77% el riesgo de otitis media, un 75% el riesgo de infecciones respiratorias de vías bajas, un 40% el riesgo de asma y un 42% el riesgo de dermatitis atópica. Una lactancia materna de más de seis meses de duración puede disminuir también el riesgo de padecer leucemia en un 20% y en un 36% el riesgo de muerte súbita. Además, parece que la lactancia materna disminuye el riesgo de enfermedad celíaca, obesidad y diabetes de tipo 1 y tipo 2 en la edad adulta.

LACTANCIA Y MAMÁ

Amamantar ayuda a la madre a mejorar su salud presente y futura, reduciendo las hemorragias postparto, proporcionando anticoncepción durante los seis primeros meses (siempre y cuando el bebé tenga menos de seis meses, la lactancia sea exclusiva, existan las tomas nocturnas y no haya regresado el período menstrual de la madre), mejorando la remineralización ósea postparto, disminuyendo el riesgo de cáncer de mama, ovario y de diabetes tipo 2, entre otros beneficios.

Además, promueve un frecuente y estrecho contacto físico con el lactante y la creación del vínculo afectivo, lo que resulta óptimo para su desarrollo y hace que la madre experimente un gran sentimiento de satisfacción y autoestima.

RECOMENDACIONES

Por todo ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que todos los lactantes sean amamantados en exclusiva durante los primeros seis meses y junto con otros alimentos complementarios hasta los dos años de edad o más, mientras madre e hijo lo deseen.

EL GRAN PROBLEMA DE LAS LECHES DE FÓRMULA

Sin embargo, las tasas de inicio y duración de la lactancia materna caen bruscamente en todo el mundo a partir de 1920 como resultado de, entre otros factores, la introducción de fórmulas para alimentación infantil derivadas de leche de vaca evaporada.

Por ello, actualmente, la protección y el apoyo a la lactancia materna son considerados por las organizaciones y autoridades sanitarias de todo el mundo un área de acción y atención prioritarias.

INICIATIVA HOSPITAL AMIGO DE LOS NIÑOS

A nivel internacional, a partir de la Declaración de Innocenti en 1991, la OMS y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) lanzaron la estrategia denominada “Iniciativa Hospital Amigo de los Niños” (IHAN) con el fin de ayudar a los hospitales, Servicios de Salud y en particular a las salas de maternidad, a adoptar prácticas de protección, promoción y apoyo a la lactancia materna desde el nacimiento. La IHAN (en España “Iniciativa para la Humanización de la Atención al Nacimiento y la Lactancia”) promueve la salud materno-infantil a través de la humanización de la asistencia al nacimiento y de la protección, promoción y apoyo a la lactancia natural y a las mejores prácticas de alimentación del lactante y del niño/a pequeño/a.

NECESIDAD DE UNA GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA

Conscientes de la importancia de la lactancia materna, la mayoría de las mujeres manifies- tan querer amamantar a sus hijos.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de las propias madres, grupos de apoyo, profesionales, gobiernos e instituciones internacionales, las tasas de lactancia están lejos de lo deseable.

En concreto, los países industrializados se encuentran a la cola en cuanto a las cifras de lactancia materna y la implantación de las estrategias aprobadas en la Asamblea Mundial de la Salud, como la estrategia IHAN, la Estrategia Mundial de Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño, o el Código Internacional de Sucedáneos de Lactancia Materna.

Los datos revelan lo lejos que nos encontramos de los objetivos comprometidos a nivel internacional, y dada la importancia que tiene la lactancia materna para la salud del recién nacido y de la madre, y sus indudables ventajas sociales, fue necesario elaborar una guía de práctica clínica que: 1) identifique cuáles son las condiciones que favorecen el inicio, la instauración y el mantenimiento de la lactancia materna y que 2) incluya recomendaciones basadas en la evidencia científica que ayuden a los profesionales sanitarios a dar respuesta a los problemas que se encuentran las madres que quieren amamantar a sus hijos.

GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA SOBRE LACTANCIA MATERNA 2017 (MINISTERIO DE SANIDAD DE ESPAÑA)

El objetivo de esta guía de práctica clínica (GPC) publicada en 2017, es servir como instrumento para mejorar la atención a las mujeres sanas que desean amamantar a sus hijos/as sanos y nacidos a término.

No aborda el amamantamiento de recién nacidos prematuros (edad gestacional ( <37 semanas), con factores de riesgo de hipoglucemia o con problemas de salud que pueden requerir recomendaciones específicas para instaurar y mantener la lactancia materna. Sin embargo muchas de las recomendaciones formuladas en esta guía podrán ser aplicadas en estas situaciones clínicas.

Esta GPC resume la evidencia disponible sobre las dificultades más frecuentes a las que se enfrentan las mujeres que desean amamantar, y pretende facilitar a los profesionales la toma de decisiones mediante recomendaciones basadas en la evidencia científica sobre la mejor asistencia y cuidado de las madres lactantes y de sus hijos, sin sustituir en ningún caso el juicio clínico del profesional.

Se dirige fundamentalmente a pediatras, enfermería pediátrica, matronas y obstetras y al resto de personal sanitario de atención hospitalaria y atención primaria responsable de la atención a madres y lactantes. También va dirigida a los responsables de la planificación de los Servicios de Maternidad y de Atención Primaria, a las madres y a sus familias a las que, además, se ofrece una versión adaptada de la GPC.

Al ser una guía del SNS no se hacen recomendaciones específicas para servicios sanita- rios privados, aunque se considera que las recomendaciones clínicas formuladas son igualmente aplicables en ese ámbito.

Si estás interesada en su lectura, puedes descargarla en este enlace.

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Lactancia y coronavirus

lactancia materna y coronavirus

Tras la reciente expansión del coronavirus (COVID-19) la Asociación Española de Lactancia Materna (AELEMA) ha publicado un documento sobre el manejo del riesgo de contagio por coronavirus en madres y recién nacidos.

Entre sus recomendaciones destacan:

  • Debe evitarse la separación de la madre y el recién nacido facilitando el inicio y mantenimiento de la lactancia materna directamente al pecho. Para reducir el riesgo de transmisión al bebé, la madre deberá adoptar procedimientos preventivos como la higiene exhaustiva de manos y el uso de mascarilla.
  • La decisión de separar o no a la madre y su bebé debe tomarse para cada familia de forma individualizada, teniendo en cuenta la situación clínica, los deseos de los padres y otras circunstancias como la situación logística del hospital.
  • La separación rutinaria y la retirada de la lactancia materna de forma sistemática conlleva, dado el conocimiento actual, más riesgos que beneficios.

Puedes consultar el documento íntegro en: http://aelama.org/wp-content/uploads/2020/03/Lactancia-y-coronavirus-2020.pdf

¿Hay que dejar de amamantar si tengo una mastitis?

mujer dando el pecho a su bebé

La mastitis es la inflamación de la glándula mamaria que tiene lugar por múltiples factores, siendo uno de los más importantes la infección.  

Cuando una mujer tiene mastitis durante la lactancia es importante que continúe con ella y siga amamantando mientras se cura.  

Aunque a veces pueda notar abundante dolor, es necesario que tu bebé se alimente a menudo para que la leche siga produciéndose y no se acumule ocasionando bloqueos en los conductos.  

Puede ayudarte si te colocas una toalla caliente sobre el pecho afectado durante unos minutos antes de cada toma, así estimularás la salida de leche y no te dolerá tanto el amamantar.  

Si el bebé no puede vaciar el pecho porque hay mucha inflamación, puedes vaciarlo un poco  tú antes de la toma con un sacaleches para favorecer posteriormente el correcto agarre del bebé.  

Al finalizar la toma puedes aplicar frío en la zona afectada para aliviar la inflamación y el dolor.    

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Beneficios de la lactancia materna

Bebé lactando

La lactancia materna es una parte integral del proceso reproductivo, la forma natural e ideal de alimentar al infante y una base biológica y emocional única para el desarrollo del niño (OMS. Ginebra, 1979).

Beneficios para el bebé

Los bebés alimentados con leche materna padecen menos catarros, bronquiolitis, neumonía, diarreas, otitis, meningitis, infecciones de orina, enterocolitis necrotizante y síndrome de muerte súbita del lactante.

La lactancia también reduce en el futuro la posibilidad de padecer: asma, alergia, obesidad, diabetes, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa y arterioesclerosis o infarto de miocardio.

Beneficios para la madre

  • Amamantar acelera la recuperación del útero y protege de anemia tras el parto.  
  • Favorece la recuperación de la silueta, al reducir la circunferencia de cadera, debido a la movilización de las grasas acumuladas como reserva durante el embarazo.  
  • Facilita la relajación de la madre gracias a las hormonas que se segregan al amamantar.    
  • Disminuye la incidencia de la osteoporosis y la posibilidad de una fractura de cadera en edad avanzada.  
  • Disminuye la incidencia del cáncer de mama, de ovario o de útero.  
  • Disminuye el riesgo de artritis reumatoide.

Por todas estas razones, diversas organizaciones como la Organización Mundial de la Salud, la Academia Americana de Pediatría, y el Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría, entre muchas otras, recomiendan:  

La alimentación exclusiva al pecho durante los primeros 6 meses de la vida del bebé, y continuar dando el pecho junto con las comidas complementarias adecuadas hasta los 2 años de edad o más.