¿QUÉ PASA CUANDO LLEGAS AL HOSPITAL DE PARTO?

Cuando llegas al hospital te recibirá la matrona o el ginecólogo y te harán una valoración para determinar si te quedas ingresada de parto y tienes que volver a tu domicilio esperar que avance más el parto.

Para valorar esto se utilizan varios medios, siendo el más frecuente el TACTO VAGINAL, con el que se podrá saber cómo se encuentra tu cuello uterino y en que fase está la dilatación. También te realizarán un monitor o registro cardiotocográfico, para ver como se encuentra tu bebé y ver las contracciones que tienes. En algunos casos también puede hacer una ecografía, pero no será necesario para valorar si el parto está iniciado o no.

Los profesionales sanitarios especializados también revisarán el historial de tu embarazo para ver si hay algún factor de riesgo a la hora de parto o posparto.

Una vez te quedes ingresada en el hospital, se te canalizará una vía venosa, te darán un camisón para que te pongas y pasarás a la sala de dilatación u otra habitación según los protocolos de cada hospital. Desde este momento estarás acompañada en todo momento por los profesionales que acompañen tu parto, siendo un buen momento para plantear tus dudas o cuestiones que te preocupen.

Si por el contrario el trabajo del parto no ha comenzado, o todavía no has dilatado lo suficiente y te recomiendan volver a casa, no lo vivas con decepción, son situaciones muy frecuentes, y recuerda que siempre estarás mejor en tu casa en estos momentos. Los estudios científicos nos dicen que estar en el hospital cuando aún no está instaurado el parto conlleva un mayor riesgo de intervenciones durante el parto

Finalmente quiero comentar que desde hace unos años han cambiado las recomendaciones sobre diferentes intervenciones que se hacían en el parto y que ahora están desaconsejadas y no se deben hacer.

Estas son:

Ingesta de líquidos: actualmente las últimas recomendaciones permiten la ingesta de líquidos claros durante el parto (agua, bebidas isotónicas, zumo de manzana, etc). Sin embargo, no en todos los centros se ofrecen y dependerá de los protocolos del centro.

Enema: actualmente está desaconsejado el uso del enema de forma rutinaria, ya que se ha comprobado que no reducen la tasa de infección materna o neonatal, ni los desgarros y tampoco mejora la satisfacción materna, sino todo lo contrario.

Rasurado de la zona perineal: antiguamente se recomendaba el rasurado de la zona perineal para prevenir infecciones de la zona, sin embargo, hoy en día la evidencia científica no lo recomienda ya que no existen pruebas que avalen esta efectividad. 

Si tienes dudas, ¡La Matrona Responde!

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